jueves, 17 de octubre de 2019

Con REMAR y ACCIÓN DIRECTA

Tenemos una cita con Anne, una croata que lleva REMAR, la ONG española en Lesvos. Es una persona con un feeling y unos sentimientos que abruma. Siente verdadera devoción por su trabajo con los Refugiados a dos, hasta el punto de llevarlos a su casa, hacer fiestas con los niños, etc.

Hemos hablado muchísimo de la situación de Moria y de sus habitantes. Vivió el  incendio y estuvo a punto de quedarse atrapada. Nos ha mandado fotos y vídeos de la escena, una situación complicadísima, con el resultado de una madre y su hijo muertos, atrapados en el contenedor donde vivían.

Se produjo por sobrecarga eléctrica. Ha habido muchas habladurías sobre los muertos y el origen, pero lo cierto es eso. Ella estuvo allí. Casualmente, hoy ha ido un camión a recoger los restos de la estructura quemada. Dice Anne que el fuego se extendió muy rápido, increíblemente.

Nos ha aclarado el punto de las tarjetas de los refugiados. La roja que dan de inicio solo les permite moverse por la isla. La negra les permitiría salir, pero no cobrar la ayuda de 90 euros si salen de la isla. La azul les da libertad de movimiento. Pero para ir avanzando etapas pasan meses, incluso años.

Actualmente hay 15400 refugiados en Moria. En febrero había 4500, por las lamidas y escasez de llegadas durante el invierno, pero la afluencia de este verano, y lo que se perderá que llegue, ha colapsado el campo.

Ellos ayudan a repartir las comidas del catering. Las 3 comidas. Pensamos ir con ella el sábado a ayudarle y comprobar cómo es ese reparto.

Hablamos de las colas que tienen que hacer los refugiados para todo: comidas, medico..nos dice que en el servicio médico hacen lo que pueden pero que a veces tienen una cola de 400 personas y tienen que atender a gente recién llegada de los barcos, que pueden ser otros tantos y a esos hay que verlos. La verdad es que la presión en estos momentos, tiene que ser brutal.

Nos habla de los niños y adolescentes que están solos y apartados en un recinto especial, pero dan problemas a veces, por pura inmadurez. Parece que hay otro recinto para niños pequeños no acompañados por un familiar directo, pero no lo conoce de primera mano.

La conversación parece no tener fin. Ella tiene ganas de contarnos mil cosas y nosotras de preguntarle. Pero recibo una llamada de Julio, de la Ex-Móvil Kitchen, que ahora ha cambiar ando a Acción Directa porque se ha constituido en ONG con Nikos y Katerina, que sustituyen a Julio,maque tuvo un infarto esta primavera y ya no puede estar permanentemente sobre el terreno, como hasta ahora.

Parece que ha habido un malentendido. Le había mandado un mensaje a través de personas que él conoce para avisarle de que Salam, el prenda del reparto está diciendo que la culpa de los cierres es de Nikos y Katerina y él ha pensado que era cosa mía. En fin, espero que se haya aclarado el tema. Por otra parte, Luz ha escrito una inexactitud sobre ellos  en su artículo sobre Zaporeak y a Julio no le ha hecho ninguna gracia. Total, que hemos tenido un momento tenso, yo estaba apuradísima. Nos hemos tomado unas cervezas y espero que se haya quedado claro el tema.

Pero luego hemos hablado de mil cosas, de la situación de su ONG, de las dificultades que ha tenido, de la situación de los refugiados, del dinero que les cuesta mantener abierto el proyecto.

Hemos ido a Zaporeak, porque tiene que hablar con Josi del problema de los cierres con la excusa sanitaria, que viene a ser una chorrada y ganas de tocar las narices por parte de la poli.

Nos ha contado unas historias aterradoras sobre lo que les pasa a los  refugiados en la frontera serbia. Antes los cazaban con perros, que les desgarraban las piernas. Ahora la policía mete a los chicos en agua helada en invierno y los deja desnudos en el campo. O les acuchilla los pies para que no puedan andar. El salvajismo es Serbia es brutal.

Y luego nos ha hablado de los Rohinya, otro conflicto del que no se habla. Él ha visto vídeos que le han tenido noches sin dormir: gente que impregnan en gasolina y tiran vivos a fosas en llamas.  Todo esto hecho por budistas, la única religión considerada pacífica, con el consentimiento y quizá aliento de la Premio Nobel de La Paz, Aung San Suu Kyi.

Dos millones de personas están en esa situación y ya nadie habla de ellos. Es un genocidio que a nadie interesa, como la Guerra del Congo.

Cada día me asquea más este mundo de inhumanos, salvajes seres.



Hemos ido con los de Zaporeak a un lugar en una playa escondida, una especie de paraíso conocido por pocos, donde hemos  tenido un rato de sosiego. Lo he guardado en mis mensajes, para encontrar su ubicación otro día, e intentar ir a cenar. Es una remanso de paz.





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