sábado, 17 de enero de 2015

DIA 87. IMPERIO DEL SOL,NACIENTE: PRIMER CONTACTO

DIA 87

13/ENERO/ 2015 IMPERIO DEL SOL NACIENTE: PRIMER CONTACTO

Nos hemos levantado a las cinco y media. A las seis, el taxi estaba en la puerta, puntual.  Hay una actividad frenética en la calle y me doy cuenta de que no le he hecho una foto a un Jeepney.

Llegamos, a pesar del tráfico, enseguida al aeropuerto, que no está lejos de Makati. Nos ponemos en la larga fila de Japan Airlines, cuyos mostradores aún están sin gente, aunque encendidos. Sigo teniendo en la cabeza la machacona música del Sinulog. El destino anunciado en las pantallas no es, curiosamente, Tokyo, sino Narita, el nombre del aeropuerto de destino, uno de los dos de Tokyo.

Justo tres horas antes de la salida, aparece el personal de JAL, todos juntos e inician los ordenadores. Un poco después, se ponen todos en formación y hacen un saludo. Alguna gente aplaude. Abren muchos mostradores, así que la fila va muy rápido. No sé qué ha pasado con nuestros billetes, que la azafata que estaba haciéndonos el check-in, se ha llevado los pasaportes y ha tardado bastante tiempo en volver. Le he preguntado, pero no me ha explicado nada más que iba a hacer algún ajuste en nuestro billete.

El aeropuerto del que salimos es el doméstico, y ayer llegamos de Cebu por el internacional. Parece que, una vez construido el Internacional, que está nuevo, descubrieron alguna deficiencia con las pistas o algo así, y por eso tienen que utilizar los aeropuertos cambiados. Pero el aeropuerto del que salimos está en obras entero. Hay abierto únicamente un Starbucks en el interior, un par de tiendas de colonias, y hay chocolates y poco más en estanterías en paredes provisionales. Tenía que comprar un par de cositas y buscar una farmacia, porque Juanjo tiene un oído fastidiado, pero no hay nada más.

Desayunamos -carísimo- en el Starbucks y fuimos a comprar unos chocolates para llevar al guía de Kyoto. Parece que se debe llevar un regalo, y no hemos traído nada. Mi compañera Ana me mandó un correo muy extenso con multitud de detalles que nos han venido fenomenal, pero habíamos dejado su lectura detallada para pocos días antes de ir a Japón, porque eran muchas cosas a tener en cuenta.

Los baños de la sala de embarque no tienen agua corriente en las cisternas, y hay que echar cubos o daditos de agua de un depósito de plástico. Además, yo había ido a hace el "número 2", como me preguntó una limpiadora, y tuve que echar cubo y no cacito.

No he podido pasar el limpiamanos porque no es en gel, aunque es un botecito pequeño. Da igual, me costó dos perras en Manila, pero tengo que adquirir otro. Todo lo pendiente de farmacia y tal va a tener que ser en Japón y no sé yo cómo irá la cosa. De momento, le estoy atizando antiinflamatorios a Juanjo, Ya tuvo una otitis otra vez por una inmersión, y piensa que le toca de nuevo. Esperemos que no tenga fiebre, por las medidas del Ébola..

Mientras estábamos esperando, ha aparecido los pilotos. El comandante de la nave se ha presentado. Mientras entraba, daba las gracias  todo el mundo. Ha hecho un pequeño discurso y ha saludado con la clásica reverencia.

En el vuelo nos han dado una comida fantástica, precedida por las tristemente olvidadas en las demás compañías toallitas calientes. Hemos tomado fideos con gambas, un rebozado de arroz, tortilla y fideos de alforfón para empezar. Luego un plato caliente de pollo con repollo y arroz. El detalle impresionate es que las bandejas vienen con una piedra caliente bajo el plato principal. Nos han dado vino, ofrecido té y café, nos han dado una botella de agua, fruta y helado.  

El vuelo ha sido no muy largo y he visto una,peli en español. Juanjo ha tenido la suerte de ver el Fuji, que se ha visto por el lado opuesto, pero él ha alcanzado a verlo.

Hay dos tipos de pantallas: las individuales de los asientes, donde te pones la peli, programa o juego que quieras, y unas en los pasillo, En las maniobras de despegue y aterrizaje, ponen en estas ultimas,la costa desde la cabina.. Y en medio, noticias y documentales. En la pantalla personal puedes ponerte el mapa de ruta, como en otras compañías, pero también la "vista de pájaro" que es la cámara exterior.

Hemos llegado a la hora prevista. Pensábamos que el aeropuerto de a sita, que tiene tanto trajín,mi a a ser un lío, pero es de lo más tranquilo. Llama la atención el,poco ruido que hay. Un guardia -van muy acicalados, con guantes- me escucha comentar a Juanjo que tenemos que buscar un cajero y me indica dinero frotándose los dedos y me dice que en el Hall. Nos reímos.

Los cajeros nos dan dinero sin problemas, aunque el primero daba poco. El CITY Bank, OK, nos da bien de pasta. Hemos comprado billetes para el tren. Hemos escogido el Skyliner que es más caro, pero es muy rápido. Llega en 36 minutos. El otro tarda 73. La precisión es absoluta. Te pones en la marca del anđén donde va a abrirse la puerta del coche que te toca y entras derecho. El silencio es absoluto. Solo hablamos nosotros.

En Ueno, que es donde vamos a quedarnos, seguimos las instrucciones de la página del hotel. Por la calle no se oye ni un ruido. Al llegar nos saludan repetidamente con reverencias y Arigatos y nos dan una habitación que no es tan chica como dicen, tiene hasta sofá y váter eléctrico. Yo ya lo he probado en el aeropuerto. La taza se calienta y salen chorritos de agua que te limpian en tres zonas. En el del aeropuerto hay opción sonido de agua de fondo.

Con el permiso de mi compañera Ana, voy a poner la descripción del váter que me mandó su marido al correo cuando me pasaron la información de Japón:


.......Aquello todo es moderno, sobre todo los waters. En el sur tienen mucho water tipo turco, de esos de un agujero en el suelo, pero también tienen los wc modernos con el chorrito de agua caliente en el ojete, o debajo de los cataplines, luego te secan el culo. Tambíen te calientan el rosco, y te sueltan ambientador para que no huela tu mojón. Algunos tienen hasta música para que la gente que esté cerca no oiga como cae tu truño al agua. Aunque más que música parece una batalla de la guerra de las galaxias xDDD es un puntazo aquello. Algunos levantas la tapa con un botón, y llevan hasta luces de neones, una pasada tío....en cuestión de wc nos llevan años de distancia. Plantar un pino allí es una experiencia inolvidable jajajaja



 En el hotel nos han dejado una especie de kimonos para dormir con cinturón, y zapatillas de cuero. Y eso que es un hotel barato para la media! Los productos del baño son fantásticos, botes grandes de gel y champú de hierbas, color verde intenso y un acondicionador con color de jade.

Una vez instalados salimos a dar una vuelta y a cenar algo. Me impresiona el silencio de la ciudad. No hacen ruido ni los coches, la gente camina en silencio, no escupen, como creía que iban a hacer todo el tiempo, muchos llevan mascarillas...

Hemos pasado por las tiendas y restaurantes de la estación, pero buscamos otra cosa. Finalmente hemos dado con una callecita estrecha plagada de puestecillos de todo tipo. Unos de verduras y fruta, otros de pescado, farmacias, tiendas de ropa...todo mezclado. Y garitos y restaurantes para comer de todo. Hemos dado una vuelta. Nos apetecen mucho los puestos de comida de la calle, pero hace frío.

Finalmente entramos en una casa de comidas, una Izakaya, un sitio corriente con comida apetecible. Las comidas las anuncian o bien con platos de plástico imitando a los que ponen dentro, o con carteles con fotos. Tomamos yakitori, tempura y un cuenco de caldo que nos sirvieron en un quemador a gas, en el que echaron verduras y mariscos. Estaba impresionante. Antes había pedido una tacita de caldo, con un sabor ahumado buenísimo.

Lo hemos regado con cerveza pero al final nos hemos animado a tomar unas copias de sake, tras de lo cual nos hemos ido a dormir como reyes

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