sábado, 17 de enero de 2015

DIA 83 BUSCANDO A MAGALLANES

DIA 83

9/ENERO/2015 BUSCANDO A MAGALLANES

Aviso a navegantes: todo lo escrito en cursiva a partir de ahora y hasta fin de Filipinas, está en Español en el original.



Hemos llegado a Cebu a las cinco de la mañana. Lo sabemos porque se ha parado el barco, no porque se hayan encendido las luces, que no se han apagado en toda la noche. Por seguridad? Ni idea, pero nunca me he alegrado más de llevar antifaces.

Vamos por tandas a los baños. Se me ha olvidado contar lo de los baños en Filipinas. Como hace tanto tiempo que no viajaba por Asia, se me había olvidado lo del cubito. En Asia tienes que viajar sí o sí con un rollito de papel higiénico a mano, porque hay pocos sitios que lo tengan. Aquí, como en Centroamérica, el papel se tira a una papelera y piden que no se tire al retrete. En cambio, en los paises como Australia y Nueva Zelanda, piden que, por favor, se tire al retrete y no en otro sitio. A lo largo del viaje,menos pasado por distintas fases, así que hay algunos momentos en que te quedas con el papel en la mano sin saber qué hacer. En Asia, especialmente en el Sudeste asiático,  hay una particularidad en los retretes, que consiste en un cubo de plástico con un cacito. Supuestamente, el cacito se llena de agua, te lavas el culo con el agua y tiras esa agua al retrete, lo que hace de cisterna a veces. En el caso del barco, el lavabo no tenía tubería, sino que el agua caía desde el agujero al cubo, ya que tampoco había cisterna. Yo puse el cacito en el lavabo para usarlo para echar agua al retrete. lavándome las manos sobre él.  El asunto del papel lo resuelven poniendo papeleras, pero yo creo que la mayor parte de la gente usa el cacito.

Juanjo leyó anoche la Biblia, a la que Amy hace reverencias, para buscar un hotel donde quedarnos en la ciudad al menos una noche. Ha encontrado uno en la parte alta, donde recomienda la Biblia que te quedes. Salimos todos del barco, preguntándonos mutuamente "¿Qué vais a hacer vosotros?". Amy y John van a coger otro barco ahora para ir a Boho, Darren y su mujer se van hacia el sur, una pechá de horas de bus, por lo que me dice Darren, haciéndome un gesto de disponerse a dormirse el viaje. Nos preguntan a nosotros y decimos que ni idea, que a Darren le parece una idea estupenda.

Cogimos un taxi para un hotel en el que no sabemos si va a haber sitio y donde pensamos que ni de coña nos van a dar habitación a estas horas pero,mira tú por dónde, nos han dado habitación, nos la han dado de megalujo a precio de standard y cuádruple a precio de doble. Hay que reseñar que el hotel es viejito y la habitación de megalujo, bastante básica. Lo peor ha sido el taxista. Por un trayecto de 75 pesos quería cobrar 750. Menudo hocico!. Ya me parecía que Juanjo tardaba en pagarle, y es que estaba discutiendo con el tipo. Quería cobrar bastante más de lo que nos ha costado el barco que, la verdad, ha sido muy barato, 650 pesos, o sea, 11 euros, en la clase más mejor de la muerte por barba.

Hemos subido a la habitación a darnos una ducha y tumbarnos un rato en cama de verdad. A una hora prudente bajamos a desayunar, porque el hotel lo incluye, y nos dan un huevo frito en el que podíamos elegir si iba con salchicha o corned beef. Yo elegí salchichas, que estaban dulces.

En el hotel hay mucho colegial que va a clase en una sala pegada a la cafetería, dentro del mismo hotel. A Juanjo le da por decir que debe ser un hotel de los Adventistas, porque hay un templo al lado, pero yo he visto unos carteles sobre cursos de prevención del cáncer de mama, y supongo que es lo que hay.

Cogimos un taxi para el centro de la ciudad. El tráfico es infernal, pero es que el centro está cortado por las fiestas. Visitamos la Catedral, que está adornada con banderas del Santo Niño, así, en español. Dentro de la catedral hay una imagen del Santo Niño y fuera una capilla portátil adornada de flores, donde está otra imagen del Niño.

Cerca está la Basílica del Santo Niño.  Entramos primero en un patio muy grande en el que han instalado bajo techo un altar adornadísimo de flores. El patio está cubierto de banderitas rojas y amarillas. Gente vestida de rojo y amarillo vende puñados de velas. Hay grandes letreros que dicen Viva Pit Señor.  Veo un cartel enorme donde pone las celebraciones diarias, básicamente misas y novenas. En cada misa, que empiezan a las 4 de la mañana y se prolongan a lo largo de todo el día, se anuncia quienes la celebran, que son un chorro de curas. También se anuncian los floristas de cada día, que son la tira. Más les vale, porque la cantidad de flores que adornan el templo es algo increíble. Pero la gente también lleva flores que pone a los santos. Para ello, hay montones de vendedores en las cercanías de la Basílica, aunque hay una zona acotada a la que no pueden acercarse. Hay mucha gente que lleva pequeñas - o no tan pequeñas- figuritas del Niño, vestido con trajes de lujo asiático en rojo y amarillo. En la Parte Histórica contaré la historia de la imagen.

Al estar las calles cortadas al tráfico se camina muy bien, pero hay muchísima gente moviéndose para todas partes. Muchos van al patio, a la misa. El patio es inmenso, como ya he dicho, pero finalmente hay mucha gente que escucha la misa desde la calle porque no caben. Hay una fila muy larga de gente que va a besarle los pies o algo al Niño. Hay bastantes personas tomando la TA a la gente, supongo que estudiantes haciendo su agosto de prácticas.

El festival que se celebra en estas fechas, que empezó ayer jueves, y que ocupará toda la semana próxima hasta el domingo 18, se llama Sinulong. La palabra deriva del cebuano Sulog, que significa el movimiento de la corriente de agua, y debe realizarse durante la procesión del domingo por la tarde. Para representarlo,la danza Sinulog se realiza dando dos pasos adelante y uno atrás, imitando el movimiento del río Pahina. Este festival tiene su origen en el periodo precolonial, en el que se realizaba por los dioses locales. En 1980 se recuperó la idea del desfile procesional con la gente disfrazada, y se incorporó a las fiestas del Santo Niño. Los disfraces son como los de carnaval, con máscaras, vestidos largos o cortos muy adornados, con plumas, pedrería, transparentes, con tules, etc. Muy del tipo de los brasileños. Actualmente es una atracción turística y se hace una competición de danza, Supongo que debe ser una imitación de las Escuelas de Samba de Brasil.

Lástima que no vamos a estar, aunque creo que a Juanjo se la reflanflinfla perdérselo, pero a mi me habría gustado verlo. Me  parecen interesantes las tradiciones locales, siempre y cuando no sean violentas.

En la Misa están cantando una canción muy marchosa. Me apuesto algo a que la gente la baila, pero nos ha pillado rodeando el templo y no hemos podido comprobarlo.

En Cebu hay oficina del departamento de Turismo. Hemos ido a ver si sacábamos algo en claro, pero ni en los sitios oficiales te saben decir nada. He preguntado dónde está la estatua de Legazpi, que no tenemos localizada, y han tenido que consultarse varias personas. Finalmente nos dicen que está a lo largo de la calle, que se llama Legazpi. Es mentira. Está justo en la acera de enfrente, al lado del Fuerte. Para saber eso, han venido varias personas a atendernos. Una chica nos dice que es de Manila y no sabe, y nos manda a la que sabe, que no cree que exista esa estatua que tiene justo enfrente.

Nos han dado dos buenos mapas, eso si. Preguntamos la forma de ir a Mactan y nos indican desde aquí dos líneas de Jeepney, pero podemos tardar varias horas. Preguntamos si conocen alojamientos en Mactan y la chica se ofrece a darnos una lista de establecimientos certificados, pero finalmente nos dice que los miremos en el mapa.

Ahora creo que toca explicar, antes de seguir, para qué hemos venido a Cebu. Así que empieza la:

Parte Histórica.

Habíamos dejado a Magallanes perdido en el Pacífico, tras salir de las costas de Chile. Nosotros seguimos hacia el Norte por la costa, desde el Estrecho de Magallanes, y las naves se fueron, mal pertrechadas, a intentar alcanzar las Molucas.

Tres meses pasaron intentando cruzar el Pacífico, comiendo ratas que se vendían a precio de oro, los cueros que recubrían el palo mayor, la galleta que les quedaba, llena de gusanos, y empapada en orina de rata; bebían agua podrida...La mayor parte de los marinos enfermó de escorbuto y alucinaban. Juan el Gigante, el indio Patagón, murió.

El 6 de Marzo de 1551 divisan, por fin, un atolón, la Isla de los Ladrones, a la que ponen ese nombre porque  los indígenas les robaron una chalupa, que luego recuperaron. Pertenece a las Islas Marianas. En estas islas, consiguen agua fresca y cerdos salvajes. Una semana más tarde llegan a la isla de Samar, la más oriental de Filipinas, pero prefieren no desembarcar, porque ven nativos y no se fían y siguen a islotes deshabitados con agua fresca y comida para reponerse. Los indígenas acaban yendo a buscarlos para comerciar y les enseñan sus cuevas de la isla de Suluan, llenas de especias: canela, pimienta, clavo y nuez moscada. Pero Magallanes quiere seguir hacia Molucas,donde está seguro que encontrará más especias y podrá compensar el viaje. Así, llegaron a Cebu, donde establecieron una relación especial con el jefe Humabón. Encuentran que el lugar tiene unas características más amables, que les ofrece bienestar. Hay muchos rios, se cultiva maíz, algodón..., Humabón y Magallanes sellan su amistad, pero el Jefe le pide a Magallanes que le ayude en su lucha contra un enemigo, el,cacique Lapu Lapu que, asegura que conspiraba también contra los navegantes. Magallanes está agotado y acorralado, parece que su intérprete, Enrique de Malaca pudo haberle engañado y, con un puñado de hombres, va al encuentro de Lapu Lapu en Mactán. Actualmente, en los mapas la isla de Mactán aparece con el nombre de Lapu Lapu. Magallanes no pretendía ir a una pelea, sino a hacer de comisario y no llevaba coraza. Se encontró metido en una trampa. Recibió los primeros lanzazos en las piernas, pero luego los nativos se abalanzaron sobre él con todo lo que tenían y acabaron con él. Al caer Magallanes, todos los indios fueron hacia él y los supervivientes pudieron escapar.

Mientras estuvieron en Cebu, los españoles se ocuparon de bautizar a 800 indios sin darles ninguna instrucción religiosa. Así que, una vez que se fueron, los indígenas volvieron a su religión habitual. Años más tarde, cuando llegó Legazpi, encontraron "milagrosamente" una imagen de un Niño Jesús, posiblemente dejado allí por los expedicionarios de Magallanes. Esa imagen es la del Santo Niño de la que llevo hablando en este capítulo.

Continúa el relato

Como no hemos llegado a tiempo, con tanto retraso, de salvar a Magallanes y, tras la "valiosa" información del Departamento de Turismo, fuimos a visitar el Fuerte de San Pedro, construido en la época de Legazpi. Allí encontraron, metida en un pozo, otra vez "milagrosamente" una imagen de la Virgen, que debieron dejar la vez anterior y los nativos la esconderían para no tener problemas.

El fuerte es de forma triangular, y tiene varios bastiones. Se conservan cañones, y vimos pinturas de Magallanes, Pigafetta -que da nombre a una calle-. En la entrada del fuerte una placa comenta que, desde la muerte de Magallanes, Cebu ha quedado como el,lugar donde se dio muerte a tan insigne marino. Pero, a su vez, se honra a Lapu Lapu como héroe de la libertad contra la colonización. En la isla de Mactán hay un altar que conmemora la muerte de Magallanes, muy cerca de una estatua a Lapu Lapu, en un lugar donde creen que (quizás, a lo mejor) pudo haber sido la batalla. Hemos paseado por el fuerte, leyendo el relato del paso de los españoles por allí, y también de los británicos,  japoneses y americanos.

En las ciudad, junto a la basílica del Santo Niño está la Cruz Magallánica. Parece ser que, cuando la ceremonia del bautismo, Magallanes plantó una cruz que ahora está cubierta por otra más nueva. Supongo que la de dentro debe estar hecha migas. Está en una capilla en una plaza. En el techo hay frescos que representan a Magallanes y los hechos de entonces. Dentro de la capilla, la gente pone velas. Una chica danza con un puñado de velas apagadas en la mano. 
 
No hay más lugares históricos que visitar y decidimos que el altar de Mactán no merece la pena el viaje, a menos que nos busquemos un hotel allí. Esta tarde veremos qué hacemos.

Recorrimos la zona peatonal y luego fuimos hasta el Mercado del Carbón, donde venden fruta y verdura. Veo Mangostanes, que me encantan, pero no nos hemos traído navaja y tienen la cáscara bastante dura. Solo tengo un cuchillo de plástico de pelar kiwis que nos vale para comer unos mangos pequeños amarillos que venden en esta zona. Están buenos.

Las misas y novenas se suceden sin solución de continuidad. El atasco a causa del cierre de calles sigue siendo colosal pero, a pesar de ello, cogimos un taxi para ir a la zona alta, donde hay un centro comercial donde podremos comer. Aquí y en Manila, es en los Centros comerciales donde hay restaurantes. El que nos pilla cerca del hotel, y creo que el más sensato de Cebu es Ayala. Allí tomamos cerveza de grifo y comimos calamar, tipo al aceite, pero con soja y otras cosas que estaban bien. La cerveza la ponen fría en una pizzería. En los demás sitios, del tiempo.

Después de comer hemos vuelto al hotel a echar siesta y hacer deberes. Bueno, Yo me he echado una siesta. Luego hemos estado mano a mano consultando Internet para decidir qué hacemos los dos días que nos quedan y hemos comprado un billete para Manila para no correr riesgos. Juanjo no quiere saber nada de barco, así que compramos avión, pero han subido los precios desde esta mañana.

Miramos en la Isla de Mactán los Resort disponibles, por pasar un par de días en la playa, por quitarnos de la ciudad, pero en Trivago los ponen a caer de un burro, son caros y tienen un inconveniente, que están muy alejados entre sí, así que si pillas uno, te quedas más o menos encerrado. El que parecía mejor, con buena pinta y más asequible, está en una punta de la isla donde no hay nada más y la playa es de barro. Lo de arrecifes coralinos en Mactán es inútil buscarlo. Hay un sitio de buceo, pero el mar está turbio, turbio, y el tiempo inestable. Se está bien de temperatura, no hace sol, no hace calor, pero no merece la pena gastar una pasta en un Resort. Ir a Malapascua, que debe ser un sitio estupendo, nos lleva un día de ir y otro de vuelta. Son cuatro horas por trayecto en teoría, así que puedes echarle otra más como poco. Pero quedarnos dos días metidos en el hotel  Casualmente hemos encontrado en Cebu un hotel de los guay que está barato, así que hemos aprovechado la oferta, porque está al lado del centro comercial, tiene piscina y desayuno buffett.


Con los deberes hechos hemos salido a tomar una cerveza y una pizza. Como es viernes, el centro está muy animado. Hay un restaurante que se llama La Casa Verde y siempre hay gente esperando. Parece que se come bien, pero no tenemos mucha hambre, no merece la pena esperar. Así que acabamos en la pizzería de la cerveza fría.



 


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