sábado, 3 de octubre de 2020
Se llamaba FLOR
Flor nació del último polvo de una gata vieja y ciega, que había pasado todo el verano sin moverse, tendida bajo un árbol. Cuando el celo de todas las gatas había terminado y el macho joven se marchaba, la gata vieja se levantó renqueando persiguiendo al macho que la miraba perplejo e intentaba huir. Pero la gata seguía tras él, renqueando, hasta que consiguió que la cubriera. Yo contemplaba la escena desde el porche muerta de risa.
Para nuestro asombro, se quedó preñada y tuvo dos gatitos en un cubo de ceniza, que teníamos en el corral del horno.
Uno de los gatitos murió, pero otra seguía viva. La gata vieja la subió a una jardinera casi vacía. La gata vieja no salía del corral, pero un día fue a comer y no volvió allí. Yo creo que ni encontró el camino ni se acordó más.
La gatita salió de allí y, maullando, maullando, fue bajando por la escalera, entre las macetas de geranios tenía buen aspecto, así que intenté darle algo de alimento. No fue fácil. Pan mojado en leche ... Finalmente trituré un poco de pienso y se lo puse en un cuenco pequeño entre las macetas, para que los demás gatos no lo alcanzarán. Empezó a comer, aún escondida entre las plantas, por eso le puse de nombre Flor, hasta que se animó a salir y acercarse al porche. Desde entonces apenas se separaba de aquí, hasta que en su primera camada, el primer día que estaba dando de mamar a sus gatitos, un macho los mató a todos. Ella bajó maullando desesperada hasta que Juanjo subió con ella y vio la masacre. Desde entonces, tenía todas sus camadas en la casa de arriba.
Pero luego traía a sus gatitos a casa y les birlaba los gatos a las demás gatas, empeñada en dar de mamar a todos, hasta que no sabíamos dintinguir cuáles eran suyos y cuáles de otras.
Se subía a mí regazo cada vez que me sentaba en el porche. Se dejaba coger en brazos por las hijas de mis amigas, como Zaira, que tenía una foto preciosa con ella.
Si cenábamos en el porche, nos ponía una patita en la silla para que le diéramos algo. Siempre estaba tranquila y no entraba en casa. Pero cuando oía los cerrojos de la cuadra, venía. Era mi llamada para darle algo extra, fuera del alcance de los demás.
La encontré vieja y con el pelo horrible cuando vine de Grecia. Desde entonces no ha estado bien, aunque siempre tenía ganas de comer. Se ha ido deteriorando y murió ayer. Apareció en el jardín, tendida.Curiosamente très gatos fueron hacia ella como para intentarlevantarla, pero las patas traseras no tenían fuerza.
La llevé en brazos al corral donde nació, puse un periódico debajo y la tapé con un viejo saco. De vez en cuando subía a darle agua con una jeringa, que apenas tragaba.
Vamos a enterrarla en el alcorque donde irá el drago.
La echaré de menos. Mechones y Flor han sido mis gatas y ya no está ninguna. No pude recuperar el cuerpo de Mechones, pero el de Flor estará cerca.
jueves, 27 de agosto de 2020
IL DOLCE FAR NIENTE
Hace unos cuantos días que me he jubilado.
Cumplí 63 el día 11 y me he retirado del trabajo, 43 años después.
No tuve ganas de escribir nada durante El Confinamiento, ni mientras estuve trabajando ni cuando dejé de iral hospital.
Nadie tenía ganas de hacer nada, ni leer, ni escribir...Yo tampoco.
Pero el verano ha cambiado un poco las cosas. Marta vino a pasar unos días, Elisa, Charo, Mónica y Aitana vinieron para mi cumpleaños. Antes pasaron aquí una noche Belisa, Filo y Ana Buen y tuvimos ocasión de celebrarlo. Esperanzs y su familia vinieron un par de días.
Mis días son tranquilos. Sin poder hacer planes ee viaje, paso los días en calma. Nadando, estudiando, leyendo, viendo series, incluso dibujando. Y he vuelto a publicar mis relatos de viaje en Itineraria. He recuperado Magallanes y el diario Vuelta al Mundo y lo transformo en artículos con fotos.
Hoy he ido a nadar, como casi todos los días. Voy hasta la boya nadando y luego me quedo en el agua relajada hasta que la mar me vuelve a la orilla.
Hoy el mar estaba como un cristal. Me he quedado un rato más de lo habitual, mirando al horizonte, que se confundía con el cielo. Pequeños barcos dejan su estela en este mar plateado, sin olas. Una gaviota está sobre la boya, Desde hace días la encuentro allí, esperando, chillando a veces.
Bancos de peces nadan a mi alrededor y algunos saltan fuera del agua. El agua está cristalina, siento como si volara.
El señor de los bastones me dice que el mar va a cambiar el domingo.
-Se acaba el verano - dice desde hace unos días
Vuelvo a casa. Los gatos han invadido la mesa del porche y dormitan. Flor me acompaña a lavarme los pies, esperando que le de una chuche.
La casa está llena de calma. El tordo que me despierta por la mañana, las tórtolas, ahora están callados. Apenas pasa nadie por la carretera. La mar sigue plateada, una ligera brisa se levanta y mueve apenas las ramas de los olivos, de la palmera.
Calma, tranquilidad, aún calor. El verano. Il Dolce Far Niente
domingo, 12 de enero de 2020
Enlaces sobre Refugiados
En este post podéis encontrar algunos enlaces de interés, así como información acerca de ONGs que trabajan sobre el terreno. Se irá actualizando con nuevas páginas.
Páginas de consulta
Informes diarios sobre llegadas de barcos al Egeo
https://aegeanboatreport.com/
Noticias e informes sobre refugiados
https://www.infomigrants.net/en/
Refugee support aegean
https://rsaegean.org/en/
Movement on the Ground
https://movementontheground.com/
No Name Kitchen
https://www.nonamekitchen.org/reportes-violencia/
No borders Kitchen
https://es.squat.net/
Tienda en línea e información
https://helprefugees.org/latest-news/
Blogs
Mercedes de la Fuente. Crónicas desde la costa
cronicasdesdelacosta.blogspot.com
El Obrero. Artículos de L Modroño
https://elobrero.es/component/k2/autor/1029-luz-modro%C3%B1o.html
ACNUR
https://eacnur.org/blog/
Organizaciones de apoyo
La página
https://indigovolunteers.org/listing-category/refugee-migrant
Engloba algunas de las organizaciones que se enumeran a continuación
Acción Directa Sierra Norte (ADSN)
Comida y ayuda a personas refugiadas de Moria, Lesvos
https://adsnblog.wordpress.com/
https://m.facebook.com/pg/adsnf/about/
FEOX Rescue Team
Casa-Refugio para mujeres vulnerables y almacén de ropa en Chíos
https://m.facebook.com/pages/category/Recreation---Sports-Website/FEOX-rescue-team-1584119558539350/
SOS Refugiados
Comida y ropa para campos de Refugiados cerca de Atenas
https://sosrefugiados.wordpress.com/quienes-somos-2/
https://m.facebook.com/sosrefugiados/
Rowing Together
En Lesvos, tienen una clínica ginecológica
http://rowingtogether.org/
Salvamento Marítimo Humanitario
Asistencia sanitaria, rescate en el mar
https://www.smh.eus/index.php/es/voluntarios/
PROEM-AID
Salvamento, Proyecto AGUA
https://www.proemaid.org/
WISH (Women in Solidarity House)
Espacio exclusivo para mujeres, autofinanciado. Fabricación y venta de bolsos. Lesvos
https://m.facebook.com/wishlesb/
Refugees4Refugees
Lesvos: ayuda a la infancia. Samos: Ropa y material de acogida y urgencia
https://refugee4refugees.gr/
https://m.facebook.com/Refugee4Refugees/
Movement On The Ground
Lesbos y Samos: Instalación de tiendas y ayuda material en los campos
https://movementontheground.com/
Steps
Comida caliente, lavandería y ayuda médica en Atenas y campos del continente
https://steps.org.gr/en/
No Name Kitchen
Cocina y ayuda sanitaria en norte de Grecia y Balcanes (Serbia, Bosnia)
https://www.nonamekitchen.org/
No Borders
Ayuda en las llegadas y entrega de alimentos
https://noborderkitchenlesvos.noblogs.org/vii-support/
ELNA
Casa de acogida para Mujeres embarazadas y familias vulnerables. Atenas
info@ongaire.org
https://m.facebook.com/ElnaMaternityCenter/
Still I Rise
Educación para niños desplazados. Samos
https://www.stillirisengo.org/
Armonia Project
Comida para personas vulnerables. Espacios para mujeres y niños. Samos
https://projectarmonia.org/
One Happy Family
Comida, actividades, lugar de encuentro. Lesvos
https://ohf-lesvos.org/en/welcome/
Hope Cafe
Ropa, material, asesoramiento en Atenas
https://m.facebook.com/soulfoodforrefugees/
Greek Forum for Refugees
Asesoramiento, abogados, talleres. Atenas
https://refugees.gr/
Med’equali Team
Equipo sanitario en Samos
https://medequali.team/volunteer/
Action for Education
Proyecto de enseñanza para niños desplazados.
https://www.actionforeducation.co.uk/
We are One
Espacio para mujeres, talleres. Samos
https://glocalroots.ch/
Samos Volunteers
Espacios para hombres solos, para mujeres, clases de adultos, lavandería. Samos
https://samosvolunteers.org/
Baobab
Duchas, comida y clases. Samos
https://www.swisscross.help/en/aboutbaobab
Zaporeak
Preparación de comidas para refugiados y apoyo a voluntarios. Lesvos
http://zaporeak.eus/es
https://m.facebook.com/zaporeakproiektua/posts/?ref=
Lesvos solidarity
Un campamento para gente vulnerable. Fabricación de artesanía. Lesvos
https://lesvossolidarity.org/en/
Plataformas para Donaciones
Share a coffee for
Ayudan a distintas organizaciones (ADSN, Rowing Together, No Name Kitchen) mediante cafés virtuales
https://shareacoffeefor.org/
Teaming
Plataforma en la que se dona un euro mensual a las organizaciones que elijas (ADSN, Rowing Together, Open Arms, Proemaid...)
https://www.teaming.net/
DOCUMENTALES Y PELÍCULAS
The European Dream: Serbia
https://fibabc.abc.es/octava-edicion/videos/european-dream-serbia-7530.html
jueves, 9 de enero de 2020
Mis sensaciones tras vivir con personas refugiadas
El tiempo que he pasado visitando y ayudando en los campos de refugiados de las islas griegas me ha dejado dos sensaciones intensas. Una mala y una buena.
La mala es la incredulidad de que la situación en la que están viviendo las personas refugiadas pueda darse en un país europeo. Además de las condiciones infrahumanas en las que están viviendo, una forma de supervivencia que jamas pudieron pensar que pudiera ocurrirles, como no debería ocurrir a ningún ser humano, se suman la sensación de abandono, la desesperanza, los problemas psicológicos que todos ellos tienen, sus reiteradas peticiones de que hablemos con nuestros gobiernos, que les ayudemos a llegar a un lugar seguro. La impotencia me desborda y el llanto y la sensación de inutilidad para poder hacer algo por ellos me invade y obsesiona.
La parte buena es la inmensa generosidad de la gente que he conocido. Personas que lo han dejado todo para irse a vivir allí de forma permanente, para ayudar todos los días, todas las horas. La inmensa humanidad de personas cuya bondad y generosidad abruma.
Pero el problema de las personas refugiadas no tiene fin. Sólo puede empeorar si el conflicto de Oriente Medio no cesa y se agrava. Las infrahumanas condiciones de vida en los países de origen, tanto los africanos, cuyos conflictos se mantienen desde el exterior para poder seguir saqueando sus recursos, como los de Oriente Medio, por la misma causa y otras bastante más oscuras, van a seguir produciendo una enorme marea de personas que huyen buscando una vida. No riquezas, sino simplemente el derecho a vivir.
Mientras, siguen llegando noticias diarias desde el Egeo. A pesar del mal tiempo, siguen llegando barcos. La diferencia es que ahora mueren ahogados muchos de los que intentan ponerse a salvo. La policía turca ha detenido en 2019 a 107981 personas antes de llegar a aguas griegas. Desde el tratado UE-Turquía, en Marzo de 2016, se han detenido a 181000 personas, 4950 barcos. El año 2019 está marcado por un aumento terrible en el número de personas que huyen de sus tierras en guerra. Huyen después de que sus familiares hayan sido asesinados, de perder todo lo que tenían.
Huyen de las violaciones y mutilaciones. Aterra ver personas sin miembros en los campos. Unos los han perdido por una bomba. A otros se los habrán arrancado con un machete. Mujeres violadas mientras escapaban, o desde niñas, o en los propios campos, donde la violencia es extrema dadas las condiciones de hacinamiento. Niños solos, sin familia, aterrados, viviendo noches en pánico.
Niños que intentan suicidio y un número indeterminado de adolescentes que lo consiguen.
El mundo que estamos creando mientras en los países de occidente, desde nuestra zona de confort observamos indiferentes, no queremos que nos molesten con estos problemas que no nos interesan, que no queremos conocer por no sentirnos culpables.
La indiferencia nos hace cómplices. Pensemos en ello.
Mercedes De la Fuente Ramos
Enfermera
lunes, 16 de diciembre de 2019
ÚLTIMAS HISTORIAS. EL HORROR
ÚLTIMAS HISTORIAS
Fuimos a SOS Refugiados a hacer unas entrevistas a los voluntarios que allí trabajan. Son chicos que han huido de sus países por salvar su vida. Gente muy joven. También hemos visitado Lavros, los campos de los kurdos. Están cerca del cabo Sounion. Hay fotos de las guerrilleras kurdas muertas en la lucha contra el ISIS. Pero hay 300 Mil kurdos desplazados por Erdogan con la complicidad de Trump, que pueden ir llegando en otro movimiento de refugiados terrible. Gente que murió para evitar que el ISIS se hiciera con su territorio. Feministas kurdas con un valor tremendo. Mi homenaje a esas mujeres valerosas, algunas de cuyas fotos pongo en este post.
Pero voy a hablaros de las historias que nos han contado en estos días. Muchas historias terribles, aunque solo voy a contar algunas.
Hablamos con dos afganos. Basmila y Ali.
Alí tuvo que huir porque su padre, ya muerto, estuvo trabajando con los americanos y ahora en su pueblo, al fallecer el padre, iban a represaliarlos. La madre y hermanas están en Pakistan y él huyó a Grecia. No habla mucho, es un chico encantador.
Basmila nos cuenta que ha huido porque le perseguía la Mafia. Tras la invasión de Afganistán, las mafias se han adueñado de todo. Él no quiere transigir con sus exigencias y se ha marchado. Explica que su hermano va armado constantemente, pero él no quiere vivir así. Sus padres son mayores y las mafias no se meten con ellos, pero sí con los jóvenes. Basmila ha estudiado Administración de Empresas (ADE) en la India e incluso ha dado clase en la Universidad, pero volvió a casa porque en la India, dice, hay demasiada gente buscando trabajo y poco futuro. Pero en su pueblo las cosas seguían igual con las mafias y decidió marcharse a Europa para ponerse a salvo.
Ha entrado como ilegal, por tierra, caminando 5 días hasta cruzar la frontera turco-griega, guiado por la mafia que cruza a la gente. Les pilló la policía turca un par de veces pero, finalmente, consiguió pasar. No quiere registrarse. Nos dice que no puede estar esperando años, perdiendo el tiempo, para que le den un papel o le deporten. Nos dice con vehemencia que es joven, puede y quiere trabajar, no quiere estar viviendo sin hacer nada, En su país fue un deportista de élite, con medallas de oro, una persona muy activa.
Va a intentar llegar como ilegal a algún país que le conceda asilo. En realidad Leda igual un sitio que otro. Dice que no querría vivir como extranjero en ninguna parte, que preferiría vivir en su propio país, pero la guerra provocada por los americanos y la UE lo ha destruido. Queríamos su petróleo y hemos acabado con ellos. Nos lo dice lleno de rabia. Le dejo hablar. Despotrica contra USA, contra esa maldita guerra que destruyó su país. Y que sigue destruyéndolo.
- ¿De dónde si no - dice- iban a sacar las mafias talibán las armas que tienen? Ellos no tienen dinero para comprarlas. Loa americanos se las están dando para que mantengan la tensión y seguir explotando el país.
Luz le comenta que es el día que se conmemoran los Derechos Humanos. Se ríe con desaprecio.
-¿Qué Derechos Humanos? ¿De qué Derechos habla Occidente? Será para ellos, no para nosotros. Nosotros no tenemos derechos, son fakes News de los americanos y la UE. Nosotros no tenemos derecho a nada. Solo nos matan, destruyen nuestro país y se llevan lo que tenemos. Teníamos una vida normal. ¿A qué vinieron los americanos? A destruirnos y a llevarse todo. Y han matado a miles de personas.
Le dejo que se desahogue sin preguntarle. Le digo que le entiendo perfectamente y que mucha gente como nosotras opina lo mismo. Pero, como todos, nos pide que hablemos con nuestro gobierno y contemos lo que ocurre. Le explicó que estamos intentando propagar a información que nos dan por todos los medios, que lo intentaremos, aunque la verdad, no sé cómo vamos a hacerlo llegar a nuestro Gobierno que aún, ni existe.
Pasamos una tarde en el Hope Cafe, con Kerrie y sus colaboradores. Algunos vienen en ese local, porque no pueden pagarse un alquiler. Una familia siria con un niño pequeño están en ese caso. Nos cuentan que cruzaron por tierra con las Mafias a Turquía. Ella estaba embarazada de 4 meses tuvieron que caminar durante varios días.. Unos meses después de nacer el niño, cruzaron por el río Evrost a Grecia. Una caminata de 3 días, un peligroso cruce del Río. El nombre de ese río me recuerda que lo he leído esta mañana porque han aparecido cerca de su orilla seis cadáveres helados. Hombres y mujeres africanos. El niño de este chico tiene Tarjeta de Identificación, pero los padres sólo tienen la cartilla azul. Han ido dos veces a entregar las fotos para la ID y se las han rechazado, dándole cita para seis meses más tarde. Así por dos veces, tras hacerse las fotos en un comercio fotográfico. No sabe por qué se las rechazan. Lleva así año y medio. Están esperando los documentos para irse a Suecia donde están la madre y hermanos del chico.
Nos cuentan que en la oficina de solicitud de asilo les tratan muy mal. Tienen que pasar la noche en la calle haciendo fila para poder ser atendidos y, si el funcionario no está de humor para trabajar, les dice que vuelvan al día siguiente. También nos dice que, aunque la tarjeta del cajero para la asignación mensual se la conceden en cuanto se registran, tardan 8 meses en recibirla. El primer año, por tanto, sólo cobran 4 meses. Quién se queda el resto del dinero? El Gobierno, el banco, a medias..?
Otro chico sirio, que está ilegal y no quiere pasar por el papeleo, se desahoga como el de SOS, diciendo que por qué hemos tenido que llevarles esa maldita guerra. Es diseñador de muebles, nos enseña fotos de sofás que ha hecho. Muy bonitos, de piel. Habla varios idiomas, puede trabajar donde sea...¿por qué no le dejan? Pero como el iraquí, no quiere esperar. Tiene dinero, me dice, una mujer y dos niños y no piensa pasar años en Grecia rogando un papel que probablemente no le darán. Va a pasar la frontera ilegalmente. Y nos veremos en Holanda, me dice....te lo aseguro. Y le creo. Lo conseguirá. Se lo merece.
Le he dejado desahogarse, le explico que la gente de a pie pensamos como él, pero no se lo cree. Habla con rabia, con desesperación. Le comprendo. No sé qué decirle. ¿Hablaremos con nuestro gobierno para que sepan lo que ocurre? Le prometo que lo divulgaremos por todos los medios que nos sean posibles.
La charla más dura la tuvimos con un hombre de unos 50 años. Vivía en una hermosa ciudad de siria, cercana a Damasco. Me habla de varias ciudades próximas, con gran cantidad de árboles, un fértil valle visitado por turistas, una gran montaña mil metros más alta que el Valle. Él tenía una gran finca, con setecientos árboles. El asedio de esas ciudades, como Malaya, que fue la suya, supuso la muerte por hambre de 150 niños. Este hombre hizo un vídeos de 16 cadáveres y quiso llevarlo a una cadena de tv pero no se lo admitieron.
Los ejércitos cortaron 400 de sus árboles e incendiaron todo el valle. Tenía 4 hijos. Y de repente, nos enseña la foto de un chaval guapísimo de 12 años. Era su hijo mayor. Le pegaron un tiro en la cabeza. Y el hombre derramaba gruesas lágrimas de unos ojos totalmente desgarrados por la pena mientras yo le miraba con un nudo en la garganta y no sabía qué decirle.
Tiene ahora un niño pequeño. también. Viven en una casa de Praksis durante 4 meses. Luego les echarán. Él no puede trabajar. Las bombas le han lesionado cervicales y lumbares. Insiste en que vayamos a su casa, a tomar café, pero no podemos. Le digo que intentaremos el viernes por la mañana, pero llegado ese día confieso mi cobardía. No pude enfrentar un rato de charla con la mujer. ¿Qué se le puede decir a una madre a cuyo hijo le han asesinado de esa forma?.
Patricia conoce a ese hombre. Nos dice que le da muchísima pena. Es una persona muy prudente que únicamente se lleva lo estrictamente necesario. Ahora le está pidiendo material escolar para los niños, pero ella no tiene.
El sitio de Malaya se hizo famoso porque hicieron fotos de niños desnutridos como en los campos de Hitler. Este hombre nos dice que un gramo de comida costaba un euro entonces y que por su coche le dieron 8 kilos de comida.
He tenido y sigo teniendo la imagen de este hombre grabada en la memoria. Sus enormes lágrimas de desamparo y tristeza. La desesperanza de que no tiene nada y no hay perspectivas de que pueda mantener a su familia.
¿Qué va a ser de toda esta gente? ¿ Qué les hemos hecho? Cuánto horror, cuántas vidas hemos destruido para tener un teléfono más, para tener gasolina para nuestros coches, para que las compañías de armamento tengan en qué invertir y ganar dinero.
La UE no está dando ninguna respuesta. Nuestra España vaciada no quiere que vayan familias a repoblar esos pueblos abandonados. Las escuelas se cierran por falta de niños cuando sólo en Moria hay 1500 que no tienen dónde ir.
Y los americanos intentan crear otra guerra en Irán, mientras Trump va a Irak cuando le viene en gana sin siquiera avisar al presidente títere.
Se provoca un golpe de estado en Bolivia porque tienen litio y lo queremos para nuestras baterías, no importa quién muera. Y los niños africanos trabajan en las minas de coltan porque lo queremos bien barato, aunque mueran los niños que, total, cobran poco.
Qué mierda de mundo hemos creado. Una mierda de mundo que tendrá otro movimiento migratorio brutal por el cambio climático. ¿Cómo vamos a afrontar migraciones que se acumulan y que serán cada vez mayores si hasta ahora no hemos sabido? No hay políticos que valgan la pena. No hay respuestas. No hacemos nada. Y esta gente no tiene vida. No hay derecho a esto.
lunes, 9 de diciembre de 2019
Inundaciones en las islas
Hemos estado unos días visitando algunos sitios, para conocer algo de Grecia y, al volver a Atenas, encontramos la situación muchísimo peor. Han ido a ELNA varias mujeres con niños recién nacidos. Una pedía que, al menos, alojaran al bebé, si no había sitio para ella. Finalmente encontraron un espacio compartido y a otras familias pudieron mandarlas a sitios donde podían recibirlas. Es desgarrador para las voluntarias vivir la situación de tener que decir que no a una familia con niños, haciendo frío y lloviendo. Algunas veces no encuentran alojamiento y la familia se queda en la calle.
He recibido noticias de la mujer siria de Samos. Está enferma, fue al médico del hospital y parece que no la atendieron. Hoy van a intentarlo de nuevo.
Como digo, hace bastante frío ya de noche y muchísima humedad. A veces llueve a cántaros. Nos han mandado de Chíos unas fotos terribles, con el campo de VIAL inundado. No se puede vivir así. Es imposible. Las tiendas están metidas en el agua, el torrente les llega por los tobillos, las tiendas se empapan y se inundan, el viento las levanta. Es el puto infierno, pero plagado de niños inocentes.
Un palestino de Samos manda a Luz mensajes desesperados, pero no hay nada que podamos hacer. La impotencia nos mata y no sabemos ni qué decirle.
Mientras, el gobierno griego prepara y aprueba decretos para ponerles más difíciles las cosas a esta pobre gente.
Julio ha mandado la información. Acaba de estar en Lesvos llevando un contenedor, el gobierno quiere dividir a los refugiados en varios campos. Uno será de Internamiento y Deportación, donde estarán encerrados como en una prisión, unas 5000 personas a las que no van a conceder el asilo, cualquiera que sea su situación o procedencia Incumpliendo todos los tratados, no se les concede nada más que una entrevista, en lugar de las tres reglamentarías, así que la mayoría irán a esa cárcel.
En Moria van a encerrar a los niños sin familia, con la excusa de protegerles. Pero sabemos cuáles son las condiciones, que los llevan al suicidio en un número de casos cuya cifra es imposible obtener.
Parece que va a intentar despejar las islas, por la presión internacional, ya que la situación es absolutamente dantesca y llevar al continente a un número elevado de personas, pero siguen llegando sin tregua, en una situación desesperada que Occidente se niega a ver y reconocer.
Las ONG y los voluntarios lo van a tener muy difícil a partir de ahora. Hay un gran desconcierto entre las organizaciones y los voluntarios porque el futuro es pura incertidumbre. No saben si les permitirán seguir ayudando. Si a la gente se la encierra en los campos no podrán salir a las organizaciones que ofrecen ayuda sanitaria, porque no les está permitida la entrada. Poca gente tiene acceso de momento a los campos, pero esa poca gente, como Nikos.y Katerina pueden correr el riego de no poder entrar de nuevo.
A Salvamento Marítimo, en Chíos, les ponían ya todas las dificultades posibles. Si la situación empeora a nivel gubernamental, es posible que no puedan ni atender a la gente que desembarca en tan mala situación.
En Atenas hay gente que vive en tiendas en las colinas. Estamos intentado conseguir que alguien nos lleve. Sabemos que necesitan mantas y comida, pero no tenemos ni idea de donde se encuentran. No están registrados, son “ilegales”.
Luz ha publicado un artículo desgarrador https://elobrero.es/cronicas/38220-testimonio-de-un-fracaso.html
Los griegos no tienen ni idea de todo lo que está pasando. No sale en los medios. Marina, nuestra casera, me pide que la tengamos informada. Le cuento situaciones que no imaginaba que podrían estar pasando. A su vez, me pide que difunda información sobre comportamientos brutales de la policía a chicos adolescentes que se manifestaban por el asesinato hace años de Alexis, el estudiante de la politécnica al que mató la policía.
Las imágenes de la inundación de Chíos no se me van de la cabeza. El invierno aún está por llegar. ¿Qué será de toda esa gente?
He recibido noticias de la mujer siria de Samos. Está enferma, fue al médico del hospital y parece que no la atendieron. Hoy van a intentarlo de nuevo.
Como digo, hace bastante frío ya de noche y muchísima humedad. A veces llueve a cántaros. Nos han mandado de Chíos unas fotos terribles, con el campo de VIAL inundado. No se puede vivir así. Es imposible. Las tiendas están metidas en el agua, el torrente les llega por los tobillos, las tiendas se empapan y se inundan, el viento las levanta. Es el puto infierno, pero plagado de niños inocentes.
Un palestino de Samos manda a Luz mensajes desesperados, pero no hay nada que podamos hacer. La impotencia nos mata y no sabemos ni qué decirle.
Mientras, el gobierno griego prepara y aprueba decretos para ponerles más difíciles las cosas a esta pobre gente.
Julio ha mandado la información. Acaba de estar en Lesvos llevando un contenedor, el gobierno quiere dividir a los refugiados en varios campos. Uno será de Internamiento y Deportación, donde estarán encerrados como en una prisión, unas 5000 personas a las que no van a conceder el asilo, cualquiera que sea su situación o procedencia Incumpliendo todos los tratados, no se les concede nada más que una entrevista, en lugar de las tres reglamentarías, así que la mayoría irán a esa cárcel.
En Moria van a encerrar a los niños sin familia, con la excusa de protegerles. Pero sabemos cuáles son las condiciones, que los llevan al suicidio en un número de casos cuya cifra es imposible obtener.
Parece que va a intentar despejar las islas, por la presión internacional, ya que la situación es absolutamente dantesca y llevar al continente a un número elevado de personas, pero siguen llegando sin tregua, en una situación desesperada que Occidente se niega a ver y reconocer.
Las ONG y los voluntarios lo van a tener muy difícil a partir de ahora. Hay un gran desconcierto entre las organizaciones y los voluntarios porque el futuro es pura incertidumbre. No saben si les permitirán seguir ayudando. Si a la gente se la encierra en los campos no podrán salir a las organizaciones que ofrecen ayuda sanitaria, porque no les está permitida la entrada. Poca gente tiene acceso de momento a los campos, pero esa poca gente, como Nikos.y Katerina pueden correr el riego de no poder entrar de nuevo.
A Salvamento Marítimo, en Chíos, les ponían ya todas las dificultades posibles. Si la situación empeora a nivel gubernamental, es posible que no puedan ni atender a la gente que desembarca en tan mala situación.
En Atenas hay gente que vive en tiendas en las colinas. Estamos intentado conseguir que alguien nos lleve. Sabemos que necesitan mantas y comida, pero no tenemos ni idea de donde se encuentran. No están registrados, son “ilegales”.
Luz ha publicado un artículo desgarrador https://elobrero.es/cronicas/38220-testimonio-de-un-fracaso.html
Los griegos no tienen ni idea de todo lo que está pasando. No sale en los medios. Marina, nuestra casera, me pide que la tengamos informada. Le cuento situaciones que no imaginaba que podrían estar pasando. A su vez, me pide que difunda información sobre comportamientos brutales de la policía a chicos adolescentes que se manifestaban por el asesinato hace años de Alexis, el estudiante de la politécnica al que mató la policía.
Las imágenes de la inundación de Chíos no se me van de la cabeza. El invierno aún está por llegar. ¿Qué será de toda esa gente?
martes, 26 de noviembre de 2019
Lavandería y comida para los sin techo
Fuimos al Mercado Central el domingo por la tarde tras haber hecho una visita arqueológica al Ágora de Atenas, donde se encuentra el Hefesteion, un templo imponente.
Hay una ONG que se llama Steps, que van los domingos y miércoles a partir de la s cinco de la tarde hasta las nueve de la noche. En la plaza hay un puesto fijo donde se instalan.
Llegan con una furgoneta que contiene dos lavadoras, secadoras, y recogen los sacos de ropa de la gente que vive en la calle. Los sin techo odian estar sucios. Es uno de los motivos de rechazo de la gente, además. Steps recoge por orden las bolsas de ropa y calculan la cantidad que pueden lavar cada día. Les dan un número y meten la ropa de los sacos en bolsas de red, de forma que en cada lavadora meten dos sacos de ropa. Son lavadoras grandes.
Mientras, otro grupo prepara comida. Llevan unos quemadores y cazuelas grandes, donde preparan un guiso de carne, verduras y arroz. Para la gente que espera, en otro punto hacen té caliente que reparten constantemente.
Un médico recibe en la plaza, con una mesita, un pulsioxímetro y algo más, a la gente que hace fila para ser vistos. Los casos que puede solucionar, ahí mismo, los resuelve con parapetamos, etc, en caso de catarros. Si considera que deben ser estudiados más despacio, los envía dentro del local, donde les ven en consulta interior.
No había visto nunca ese tipo de ayuda. Hemos pasado un rato largo observando, hablando con algunas personas, voluntarios y demandantes de ayuda. Había extranjeros y griegos en ambos casos.
Nos ha parecido un proyecto interesante. Steps cocina también en los campos. Los vimos en. Oorintos. Solo comida, en este caso.
Es una idea fantástica exportable a nuestras ciudades, si algún gobernante pusiera interés.
Hay una ONG que se llama Steps, que van los domingos y miércoles a partir de la s cinco de la tarde hasta las nueve de la noche. En la plaza hay un puesto fijo donde se instalan.
Llegan con una furgoneta que contiene dos lavadoras, secadoras, y recogen los sacos de ropa de la gente que vive en la calle. Los sin techo odian estar sucios. Es uno de los motivos de rechazo de la gente, además. Steps recoge por orden las bolsas de ropa y calculan la cantidad que pueden lavar cada día. Les dan un número y meten la ropa de los sacos en bolsas de red, de forma que en cada lavadora meten dos sacos de ropa. Son lavadoras grandes.
Mientras, otro grupo prepara comida. Llevan unos quemadores y cazuelas grandes, donde preparan un guiso de carne, verduras y arroz. Para la gente que espera, en otro punto hacen té caliente que reparten constantemente.
Un médico recibe en la plaza, con una mesita, un pulsioxímetro y algo más, a la gente que hace fila para ser vistos. Los casos que puede solucionar, ahí mismo, los resuelve con parapetamos, etc, en caso de catarros. Si considera que deben ser estudiados más despacio, los envía dentro del local, donde les ven en consulta interior.
No había visto nunca ese tipo de ayuda. Hemos pasado un rato largo observando, hablando con algunas personas, voluntarios y demandantes de ayuda. Había extranjeros y griegos en ambos casos.
Nos ha parecido un proyecto interesante. Steps cocina también en los campos. Los vimos en. Oorintos. Solo comida, en este caso.
Es una idea fantástica exportable a nuestras ciudades, si algún gobernante pusiera interés.
domingo, 24 de noviembre de 2019
El campo de Corinto
Hemos ido con Patricia, de SOS Refugiados, a llevar ropa al campo de Corintos. Llevados meses funcionando y se encuentra a cierta distancia de la ciudad. Hemos parado a ver el famoso Canal, una obra de ingeniería impresionante del S XIX.
Había militares en el campo. Íbamos con la furgoneta y un pequeño camión, pero no nos han dejado entrar. Otra gente llegaba con coches llenos de cajas pero nos han echado a todos. Tuvimos que aparcar fuera, un poco desconcertados. Hay como una hora de viaje y no íbamos a darnos la vuelta, lógicamente.
Nos reunimos varias organizaciones decidiendo qué hacer. Steps estaba repartiendo comida dentro. Una polaca, que va todos los días a llevar cosas nos dice que los militares se van a eso de las cinco y que entonces podríamos pasar.
Corintos es un campo de tránsito. En dos meses les trasladarán a otros campos de Grecia. La incertidumbre es total.
Mientras, hemos dado una vuelta por el campo. La gente está alojada en carpas divididas por tabique de madera y cartón. Una mujer árabe iba en chanclas y nos pedía zapatos. Un hombre, que tenía un bebé, nos pide una estufa para que no se enfríe el niño, porque hace mucho frío, pero no tenemos.
Una chica argelina, Tina, que tiene una niña pequeña, abraza a Patricia. Estuvo en un squat en Atenas y Patricia le daba los pañales y todo lo necesario para la niña. Pero un día, a las 4 de la mañana, la policía entró en el squat y se llevó a todos sus habitantes a Corintos. Nos cuenta que la comida es muy escasa y un asco. No la pueden comer porque enferman. Todos los días les dan una manzana, un bote pequeño de leche y un zumo para la niña. Ha prometido enviarnos fotos de la miseria que reparte el ejército. Es una chica espabilada y simpática. Habla francés e inglés, ha estudiado criminología e intenta aprender palabras en español. Ya no recibe ayuda del gobierno porque le han dado DNI y, supuestamente m tiene que buscarse la vida. Lleva año y medio esperando un pasaporte y viviendo como puede. Nos ha pedido que publiquemos su foto, por eso la he puesto.
Encontramos a unas profesoras griegas que van los fines de semana a jugar con los niños. Vemos que bastante gente va a ayudar. Hoy han llegado 100 personas. Les dan lo básico al llegar, una manta, una colchoneta, algo de aseo y ya no reciben nada más.
Finalmente se marcharon los soldados y el camión pudo dar una vuelta por el campo repartiendo cajas de ropa. No teníamos ningún contacto que se encargará del reparto. Basmilah, uno de los voluntarios afganos que ha venido al reparto, organiza a la gente por nacionalidades y encarga a uno de cada grupo que reparta entre los suyos. No sabemos si es la mejor opción, pero no hay otra.
Debe ser que la situación me ha dejado mal cuerpo. Al volver a casa no tenía ganas de cenar, solo de dormir. Pensamos que ver estas situaciones nos agota mentalmente. Por eso acabamos tan cansadas.
Había militares en el campo. Íbamos con la furgoneta y un pequeño camión, pero no nos han dejado entrar. Otra gente llegaba con coches llenos de cajas pero nos han echado a todos. Tuvimos que aparcar fuera, un poco desconcertados. Hay como una hora de viaje y no íbamos a darnos la vuelta, lógicamente.
Nos reunimos varias organizaciones decidiendo qué hacer. Steps estaba repartiendo comida dentro. Una polaca, que va todos los días a llevar cosas nos dice que los militares se van a eso de las cinco y que entonces podríamos pasar.
Corintos es un campo de tránsito. En dos meses les trasladarán a otros campos de Grecia. La incertidumbre es total.
Mientras, hemos dado una vuelta por el campo. La gente está alojada en carpas divididas por tabique de madera y cartón. Una mujer árabe iba en chanclas y nos pedía zapatos. Un hombre, que tenía un bebé, nos pide una estufa para que no se enfríe el niño, porque hace mucho frío, pero no tenemos.
Una chica argelina, Tina, que tiene una niña pequeña, abraza a Patricia. Estuvo en un squat en Atenas y Patricia le daba los pañales y todo lo necesario para la niña. Pero un día, a las 4 de la mañana, la policía entró en el squat y se llevó a todos sus habitantes a Corintos. Nos cuenta que la comida es muy escasa y un asco. No la pueden comer porque enferman. Todos los días les dan una manzana, un bote pequeño de leche y un zumo para la niña. Ha prometido enviarnos fotos de la miseria que reparte el ejército. Es una chica espabilada y simpática. Habla francés e inglés, ha estudiado criminología e intenta aprender palabras en español. Ya no recibe ayuda del gobierno porque le han dado DNI y, supuestamente m tiene que buscarse la vida. Lleva año y medio esperando un pasaporte y viviendo como puede. Nos ha pedido que publiquemos su foto, por eso la he puesto.
Encontramos a unas profesoras griegas que van los fines de semana a jugar con los niños. Vemos que bastante gente va a ayudar. Hoy han llegado 100 personas. Les dan lo básico al llegar, una manta, una colchoneta, algo de aseo y ya no reciben nada más.
Finalmente se marcharon los soldados y el camión pudo dar una vuelta por el campo repartiendo cajas de ropa. No teníamos ningún contacto que se encargará del reparto. Basmilah, uno de los voluntarios afganos que ha venido al reparto, organiza a la gente por nacionalidades y encarga a uno de cada grupo que reparta entre los suyos. No sabemos si es la mejor opción, pero no hay otra.
Debe ser que la situación me ha dejado mal cuerpo. Al volver a casa no tenía ganas de cenar, solo de dormir. Pensamos que ver estas situaciones nos agota mentalmente. Por eso acabamos tan cansadas.
viernes, 22 de noviembre de 2019
UNA ALEGRÍA, POR FIN
Me ha mandado un mensaje la traductora afgana de la que hablé en Lesvos, para decirme que han llegado con su pasaporte a París y que están bien. Ha mandado fotos de su marido e hijo y se les ve bien. Por fin una buena noticia, después de tanto tiempo.
Ahora voy a hablaros de las organizaciones que trabajan en Atenas.
Ya comenté anteriormente que Patricia, de SOS refugiados y Kerrie, del Hope Café, son dos mujeres valientes, que llevan años viviendo en Atenas desde que empezaron a llegar refugiados.
Pero hemos conocido otros proyectos. ELNA es un proyecto precioso, donde acogen a mujeres vulnerables, embarazadas, con niños, incluso que hayan sufrido agresiones. Se la conoce como La Maternidad y es una organización española. Carlos es es director, un tipo de lo más agradable, empático, que lleva dos años viviendo en Atenas. El proyecto es precioso, aunque su capacidad es muy limitada. Debería haber más como ellos, pero es muy difícil .
Nos ha contado historias tremendas de gente que ha pasado por allí, pero ELNA tiene abogados que les ayudan con la solicitud de asilo, se ocupan de escolarizar a los niños y de que los refugiados tengan un recurso para vivir, les ayudan a ir a clases para encontrar trabajo, por ejemplo, de traductores. Es una organización de ayuda directa que está funcionando muy bien, aunque tuvieron muchos problemas de inicio.
Estuvimos en el squat que sigue ocupado, pero no quisieron hablar. Se les nota el miedo en la cara. Estamos seguras de que en pocos días van a desalojarles.
Hemos visitado el Greek Forum for Refugees, una organización que ayuda a los refugiados dándoles clases para prepararlos como traductores, hay un pequeño proyecto de artesanía, otro de fútbol...y ayudan a quienes llegan para derivarlos a otras organizaciones, alquiler de pisos, etc. Estuvimos hablando con Silvia, una española que lleva 9 años viviendo en Grecia. Es psicóloga, estuvo en las islas y ahora trabaja en esta organización definitivamente. Habla griego, tiene consulta de psicología en la organización y no piensa moverse de aquí.
Nos ha dado información sobre otras organizaciones. Elena, una de las voluntarias de ELNA ha estado recabando datos sobre lugares donde poder derivar a familias que les llegan y no caben ya en la casa. Pero es complicado. Hay pocos lugares de acogida y todos están saturados.
Le preguntamos por datos sobre menores, etc., pero todo lo que se sabe es la información oficial, poco fiable.
Lo que está claro es que hay muchísima gente atrapada en Grecia, sin salida y sin recursos. Y que la comunidad internacional y, especialmente, la UE no tiene interés alguno en resolverlo.
Nos han llegado noticias del gobierno griego y todas malas. Quieren acelerar las deportaciones, sacar a la gente de las islas y convertirlas en prisiones, si ya no lo eran bastante. No quieren que esta gente salga de los campos, que se convertirán en campos de concentración de facto y por ley. Devolverán a su origen a toda esa gente amenazada de muerte. Todo es ilegal, pero sabemos que la UE no va a hacer nada.
En la primera entrevista, las familias están siendo deportadas, da igual la vulnerabilidad, guerra o amenaza. Aunque recurran y aún en el caso de que ganen el recurso, ya estarán deportados y será imposible localizarles. Eso ya está pasando. Si empeora, que empeorará, imaginaos lo que va a ser de esta gente.
Ahora voy a hablaros de las organizaciones que trabajan en Atenas.
Ya comenté anteriormente que Patricia, de SOS refugiados y Kerrie, del Hope Café, son dos mujeres valientes, que llevan años viviendo en Atenas desde que empezaron a llegar refugiados.
Pero hemos conocido otros proyectos. ELNA es un proyecto precioso, donde acogen a mujeres vulnerables, embarazadas, con niños, incluso que hayan sufrido agresiones. Se la conoce como La Maternidad y es una organización española. Carlos es es director, un tipo de lo más agradable, empático, que lleva dos años viviendo en Atenas. El proyecto es precioso, aunque su capacidad es muy limitada. Debería haber más como ellos, pero es muy difícil .
Nos ha contado historias tremendas de gente que ha pasado por allí, pero ELNA tiene abogados que les ayudan con la solicitud de asilo, se ocupan de escolarizar a los niños y de que los refugiados tengan un recurso para vivir, les ayudan a ir a clases para encontrar trabajo, por ejemplo, de traductores. Es una organización de ayuda directa que está funcionando muy bien, aunque tuvieron muchos problemas de inicio.
Estuvimos en el squat que sigue ocupado, pero no quisieron hablar. Se les nota el miedo en la cara. Estamos seguras de que en pocos días van a desalojarles.
Hemos visitado el Greek Forum for Refugees, una organización que ayuda a los refugiados dándoles clases para prepararlos como traductores, hay un pequeño proyecto de artesanía, otro de fútbol...y ayudan a quienes llegan para derivarlos a otras organizaciones, alquiler de pisos, etc. Estuvimos hablando con Silvia, una española que lleva 9 años viviendo en Grecia. Es psicóloga, estuvo en las islas y ahora trabaja en esta organización definitivamente. Habla griego, tiene consulta de psicología en la organización y no piensa moverse de aquí.
Nos ha dado información sobre otras organizaciones. Elena, una de las voluntarias de ELNA ha estado recabando datos sobre lugares donde poder derivar a familias que les llegan y no caben ya en la casa. Pero es complicado. Hay pocos lugares de acogida y todos están saturados.
Le preguntamos por datos sobre menores, etc., pero todo lo que se sabe es la información oficial, poco fiable.
Lo que está claro es que hay muchísima gente atrapada en Grecia, sin salida y sin recursos. Y que la comunidad internacional y, especialmente, la UE no tiene interés alguno en resolverlo.
Nos han llegado noticias del gobierno griego y todas malas. Quieren acelerar las deportaciones, sacar a la gente de las islas y convertirlas en prisiones, si ya no lo eran bastante. No quieren que esta gente salga de los campos, que se convertirán en campos de concentración de facto y por ley. Devolverán a su origen a toda esa gente amenazada de muerte. Todo es ilegal, pero sabemos que la UE no va a hacer nada.
En la primera entrevista, las familias están siendo deportadas, da igual la vulnerabilidad, guerra o amenaza. Aunque recurran y aún en el caso de que ganen el recurso, ya estarán deportados y será imposible localizarles. Eso ya está pasando. Si empeora, que empeorará, imaginaos lo que va a ser de esta gente.
martes, 19 de noviembre de 2019
Niños que viajan solos
He preguntado varías cosas a Giuglia, la mujer que nos enseñó Still I Rise en Samos sobre los niños que están solos y me ha contestado lo siguiente:
1. Por el momento, únicamente a los niños que viven en casas se les permite ir a escuelas griegas, donde tienen clases especiales por las mañanas. Los requisitos para entrar en una escuela griega son: el certificado de vacunación, el certificado de un pediatra y una dirección permanente.
Esto significa que la mayoría de los niños no tienen acceso a la escuela. Solo unos pocos y apartados del resto.
2. Los niños no acompañados pasan por un sistema de acogida diferente a los adultos, pero pasan mucho tiempo en el campo y no hay sitio suficiente para todos.
Es decir, hay muchísimos niños viviendo solos en The Jungle, un lugar muy peligroso, donde probablemente serán violados o secuestrados.
3. Los menores no acompañados no reciben ningún dinero de ACNUR. Los adultos reciben 90 € él cabeza de familia, y hasta 50 euros por cada miembro de la familia hasta un máximo de 5 personas.
Los niños solos no tienen recursos. Probablemente se dedicaran al tráfico de drogas o prostituirse por comida, si no los secuestran. Muchos llegan a Still I Rise con ataques de pánico. Deben pasar muchísimo miedo por la noche en un sitio tan peligroso.
No se me van de la cabeza tampoco los chicos jóvenes y hombres solos atrapados en las islas. No tienen ninguna probabilidad de salir porque no se les considera vulnerables. Es terrible. No se me va de la cabeza la imagen de aquellos chicos del puerto que iban a mirar como se marchaba el ferry que nunca les trasladará a un lugar seguro. Y a muchos los mataran si vuelven a su casa.
El horror
1. Por el momento, únicamente a los niños que viven en casas se les permite ir a escuelas griegas, donde tienen clases especiales por las mañanas. Los requisitos para entrar en una escuela griega son: el certificado de vacunación, el certificado de un pediatra y una dirección permanente.
Esto significa que la mayoría de los niños no tienen acceso a la escuela. Solo unos pocos y apartados del resto.
2. Los niños no acompañados pasan por un sistema de acogida diferente a los adultos, pero pasan mucho tiempo en el campo y no hay sitio suficiente para todos.
Es decir, hay muchísimos niños viviendo solos en The Jungle, un lugar muy peligroso, donde probablemente serán violados o secuestrados.
3. Los menores no acompañados no reciben ningún dinero de ACNUR. Los adultos reciben 90 € él cabeza de familia, y hasta 50 euros por cada miembro de la familia hasta un máximo de 5 personas.
Los niños solos no tienen recursos. Probablemente se dedicaran al tráfico de drogas o prostituirse por comida, si no los secuestran. Muchos llegan a Still I Rise con ataques de pánico. Deben pasar muchísimo miedo por la noche en un sitio tan peligroso.
No se me van de la cabeza tampoco los chicos jóvenes y hombres solos atrapados en las islas. No tienen ninguna probabilidad de salir porque no se les considera vulnerables. Es terrible. No se me va de la cabeza la imagen de aquellos chicos del puerto que iban a mirar como se marchaba el ferry que nunca les trasladará a un lugar seguro. Y a muchos los mataran si vuelven a su casa.
El horror
Refugiados que viven en la calle
Se han desalojado todos los squats. Solo queda uno, Notara, que sospechan que será desalojado en breve. Hay cientos de edificios vacíos, pero al Gobierno le molesta que los refugiados tengan techo, por lo visto. Más ahora, que llega el invierno.
A muchos los han llevado a otros campos, Corintos, por ejemplo. Pero muchos no han querido irse y se han quedado en Atenas buscándose la vida, pero muchos están en la calle.
Hemos ido el lunes con Arthur, un albanés que se ha venido a vivir a Grecia tras ver cómo estaba la situación. Aquí trabaja en lo que salga y, tres veces por semana, va a repartir bocadillos y té a la gente de la calle. Goyo, un voluntario de ELNA, estuvo con él hace un tiempo y nos ha llevado a nosotras y a dos voluntarias más de ELNA, Elena y Silvia, junto con una francesa y algunos refugiados para repartir la comida.
Hemos quedado a las 5 y empezamos a preparar bocadillos de jamón, queso, lechuga y tomate. Se les da lo que hay. Y se preparan 3 grandes termos de té para darles algo caliente.
Como íbamos varios, han aprovechado para coger bolsas con mantas y ropa de abrigo. Así hemos salido del local que le prest a Arthur el Ejército de Salvación para preparar el material.
Antes de salir, nos hace unas fotos y nos da instrucciones:
1. Estar sonrientes. La gente que vive en la calle son personas tristes y necesitan una sonrisa
2. Tratarles con mucho respeto.
Por el camino he ido preguntando a Arthur por él mismo ( tiene 2 hijos) y por la situación. No tiene la menor idea de la cantidad de gente que hay en la calle, pero tiene unas cuantas personas controladas a quienes lleva los bocadillos, estén o no, porque irán a recogerlos y nadie se los va a quitar. Los refugiados se ayudan entre sí. Un señor mayor no quiso el bocadillo porque nos dijo que había podido comer hoy. Para que se lo diéramos a otro. Si un refugiado te pide bocadillos para otros es porque no están en ese momento. Arthur lo sabe y nos lo confirma.
Parece ser que hay algún programa de alimentación por parte del gobierno, municipalidad y algunas iglesias. El ayuntamiento y las iglesias católicas reparten una comida a diario. El gobierno y la iglesia ortodoxa solo da a los griegos sin techo.
Arthur nos muestra los lugares donde suele haber reparto, pero cambian de sitio cada dos días, a veces.
En Navidad no habrá programa de alimentación y Arthur saldrá todos los días a repartir. Nos escandaliza que, justamente en Navidad, no haya comida para ellos.
Arthur trabaja de forma individual. Utiliza los donativos personales de la gente que le ayuda. Y esa es toda la ayuda que tiene. Pero dice que es muy gratificante y que la gente vuelve. Y, si no, utiliza sus propios recursos. Me cuenta que un Agosto se fue a dormir a la calle durante varios días, para comprobar lo que era aquello y que pasó mucho frío.
En un portal hay un hombre durmiendo. Arthur le deja el bocadillo y el té con cuidado de no despertarle. Me dice que aprovechan las primeras horas de oscuridad para dormir porque hacia medianoche viene gente a atacarles y robarles si están dormidos. Arthur me dice que la gente que vive en la calle es gente buena. Que las personas malas están escondidas y que han aumentando mucho el número de policías últimamente, desde el nuevo gobierno.
Hemos llegado a un parque bajo la Acrópolis, cuyo nombre significa Sacrificio. Allí se sacrificaban los animales que iban a ser ofrendados.. Es irónico que allí vivan refugiados que estén en trance de ser sacrificados por la burocracia. Pero Goyo se queda pasmado porque allí antes había muchísima gente. Solo queda una mujer anciana griega y poco más. Arthur no sabe qué ha sido de ellos. Se los han llevado. Pueden estar detenidos, llevados a algún campo, sentirse perseguidos y haber cambiado de área...
Cuando estábamos acabando recibimos un whats app que dice que se sospecha que el domingo por la noche detuvieron a 90 personas. Serían refugiados. A los griegos les dejan en paz.
Hay muchos chicos jóvenes. Vuelvo a pensar en el problema de estos chavales, que no tienen donde ir, no tienen recursos para marcharse....
Le he dicho a Arthur que volveremos a acompañarle mientras estemos aquí. Y me lo agradece mucho. Es uno de los héroes anónimos cuyo trabajo sólo será reconocido por la gente a la que atiende.
A muchos los han llevado a otros campos, Corintos, por ejemplo. Pero muchos no han querido irse y se han quedado en Atenas buscándose la vida, pero muchos están en la calle.
Hemos ido el lunes con Arthur, un albanés que se ha venido a vivir a Grecia tras ver cómo estaba la situación. Aquí trabaja en lo que salga y, tres veces por semana, va a repartir bocadillos y té a la gente de la calle. Goyo, un voluntario de ELNA, estuvo con él hace un tiempo y nos ha llevado a nosotras y a dos voluntarias más de ELNA, Elena y Silvia, junto con una francesa y algunos refugiados para repartir la comida.
Hemos quedado a las 5 y empezamos a preparar bocadillos de jamón, queso, lechuga y tomate. Se les da lo que hay. Y se preparan 3 grandes termos de té para darles algo caliente.
Como íbamos varios, han aprovechado para coger bolsas con mantas y ropa de abrigo. Así hemos salido del local que le prest a Arthur el Ejército de Salvación para preparar el material.
Antes de salir, nos hace unas fotos y nos da instrucciones:
1. Estar sonrientes. La gente que vive en la calle son personas tristes y necesitan una sonrisa
2. Tratarles con mucho respeto.
Por el camino he ido preguntando a Arthur por él mismo ( tiene 2 hijos) y por la situación. No tiene la menor idea de la cantidad de gente que hay en la calle, pero tiene unas cuantas personas controladas a quienes lleva los bocadillos, estén o no, porque irán a recogerlos y nadie se los va a quitar. Los refugiados se ayudan entre sí. Un señor mayor no quiso el bocadillo porque nos dijo que había podido comer hoy. Para que se lo diéramos a otro. Si un refugiado te pide bocadillos para otros es porque no están en ese momento. Arthur lo sabe y nos lo confirma.
Parece ser que hay algún programa de alimentación por parte del gobierno, municipalidad y algunas iglesias. El ayuntamiento y las iglesias católicas reparten una comida a diario. El gobierno y la iglesia ortodoxa solo da a los griegos sin techo.
Arthur nos muestra los lugares donde suele haber reparto, pero cambian de sitio cada dos días, a veces.
En Navidad no habrá programa de alimentación y Arthur saldrá todos los días a repartir. Nos escandaliza que, justamente en Navidad, no haya comida para ellos.
Arthur trabaja de forma individual. Utiliza los donativos personales de la gente que le ayuda. Y esa es toda la ayuda que tiene. Pero dice que es muy gratificante y que la gente vuelve. Y, si no, utiliza sus propios recursos. Me cuenta que un Agosto se fue a dormir a la calle durante varios días, para comprobar lo que era aquello y que pasó mucho frío.
En un portal hay un hombre durmiendo. Arthur le deja el bocadillo y el té con cuidado de no despertarle. Me dice que aprovechan las primeras horas de oscuridad para dormir porque hacia medianoche viene gente a atacarles y robarles si están dormidos. Arthur me dice que la gente que vive en la calle es gente buena. Que las personas malas están escondidas y que han aumentando mucho el número de policías últimamente, desde el nuevo gobierno.
Hemos llegado a un parque bajo la Acrópolis, cuyo nombre significa Sacrificio. Allí se sacrificaban los animales que iban a ser ofrendados.. Es irónico que allí vivan refugiados que estén en trance de ser sacrificados por la burocracia. Pero Goyo se queda pasmado porque allí antes había muchísima gente. Solo queda una mujer anciana griega y poco más. Arthur no sabe qué ha sido de ellos. Se los han llevado. Pueden estar detenidos, llevados a algún campo, sentirse perseguidos y haber cambiado de área...
Cuando estábamos acabando recibimos un whats app que dice que se sospecha que el domingo por la noche detuvieron a 90 personas. Serían refugiados. A los griegos les dejan en paz.
Hay muchos chicos jóvenes. Vuelvo a pensar en el problema de estos chavales, que no tienen donde ir, no tienen recursos para marcharse....
Le he dicho a Arthur que volveremos a acompañarle mientras estemos aquí. Y me lo agradece mucho. Es uno de los héroes anónimos cuyo trabajo sólo será reconocido por la gente a la que atiende.
domingo, 17 de noviembre de 2019
Atenas. SOS Refugiados y Malakasa
Ya estamos en Atenas.lo primero que hemos hecho, tras instalarnos, ha sido ir a visitar a Patricia, de SOS Refugiados. Estaban limpiando el almacén. Esperan un trailer de Stuttgart. Una mujer iraquí estaba fregando el suelo. Esa mujer ha venido a Grecia con tres hijos. Su marido está en la cárcel. Uno de sus hijos tiene una cardiopatía reumática. Otro tiene un síndrome de Down, hidrocefalia, una posible espina bífida y no camina ni controla esfínteres. La mujer ayuda en lo que puede a SOS. Hay gente increíble.
Patricia suministra alimentos al campamento de Malakasa dos veces por semana. A veces no tienen.y hay que comprar aquí. La leche materna es carísima en Atenas, por ejemplo. Hemos visto lo que queda en el almacén. Hay muy poco. El envío de Stuttgart es de ropa.
Hemos hablado con Patricia mucho rato. Cenamos junto con Jamal, un sirio refugiado adorable, que tuvo un restaurante en Atenas pero acaba de cerrarlo por deudas. Es un punto importante en SOS. Un tipo muy sensato. Es psicólogo. Ha protagonizado una película documental, Varados, que se está proyectando o se ha ha proyectado en Madrid y es candidata a varios Goya.
En los campamentos hay gente que vive en contenedores y otros, no registrados, que viven en tiendas. La comida de SOS va para los de las tiendas.
Lo que hemos observado en Malakasa, donde fuimos a repartir la comida, es que estos campamentos están en condiciones muchísimo mejores que los de las islas, con diferencia. Hay amplitud y, aunque las tiendas están tan mal como en todas partes, no hay tanto hacinamiento, excepto una carpa bajo la que se encuentran 40 tiendas sin espacio apreciable entre ellas, pero al menos están protegidas de la lluvia.
Nos han confirmado que ya sólo hay una opción de entrevista en Grecia, tras la cual viene la deportación. Se ha retirado la tarjeta sanitaria a los refugiados. Al no haber constancia de vacunación, no se permite a los niños ir al colegio. Gracias todo al nuevo gobierno fascista.
En Malakasa se hacen lotes de comida para las familias. Se les llama por lista y se les da lo que corresponda. Pero Hilda, una irlandesa que hace pedidos semanales a un supermercado, me dice que hay gente en las tiendas que no reciben del reparto. Va a instalarse en Malakasa con su marido a enseñar inglés y controlar el tema de la comida que se reparte.
El domingo ha llegado el trailer y hemos ido a descargarlo. Cajas de ropa, mantas, zapatos y algunas tiendas, sacos de dormir y utensilios de cocina. Nos hemos dado una buena paliza porque había que descargar rápido para que el camión no estuviera aparcado mucho tiempo. Ha venido a ayudar mucha gente de la que vive en la calle.
Se han vaciado todos los squats. Solo queda el de Notara, uno de los más antiguos. Parece que se van a hacer vigilias para evitar su desalojo. Los que han sido desalojados viven en la calle. Algunos se han ido a campamentos pero, si se van, pierden la posibilidad de escolarizar a los niños. Los que ya iban a la escuela, podrían seguir haciéndolo viviendo en Atenas, pero en los campamentos no hay posibilidad. Por ese motivo, alguna familia ha vuelto a Atenas, aunque sea a vivir en la calle, para que los hijos puedan ir a la escuela.
Vamos a intentar ir con un grupo que reparte ayuda a la gente de la calle. Esta semana mismo. Ya iré informando
Hemos visto el inicio de la manifestación del Politecnico para conmemorar el levantamiento popular cuando gobernaba la Junta de Coroneles. Ahora, con el gobierno fascista vuelven a vivir una especie de dictadura. Entonces murieron unos 80 estudiantes. En la politécnica han leído todos los nombres junto a coronas de claveles rojos y mientras se iniciaba la manifestación, en la que todos llevaban banderas rojas. La zona está tomada por policía militares y nos recomiendan que no nos movamos por la zona, a causa de los posibles disturbios. Estamos muy cerca de la zona de conflicto. Esperemos que no haya problemas.
Patricia suministra alimentos al campamento de Malakasa dos veces por semana. A veces no tienen.y hay que comprar aquí. La leche materna es carísima en Atenas, por ejemplo. Hemos visto lo que queda en el almacén. Hay muy poco. El envío de Stuttgart es de ropa.
Hemos hablado con Patricia mucho rato. Cenamos junto con Jamal, un sirio refugiado adorable, que tuvo un restaurante en Atenas pero acaba de cerrarlo por deudas. Es un punto importante en SOS. Un tipo muy sensato. Es psicólogo. Ha protagonizado una película documental, Varados, que se está proyectando o se ha ha proyectado en Madrid y es candidata a varios Goya.
En los campamentos hay gente que vive en contenedores y otros, no registrados, que viven en tiendas. La comida de SOS va para los de las tiendas.
Lo que hemos observado en Malakasa, donde fuimos a repartir la comida, es que estos campamentos están en condiciones muchísimo mejores que los de las islas, con diferencia. Hay amplitud y, aunque las tiendas están tan mal como en todas partes, no hay tanto hacinamiento, excepto una carpa bajo la que se encuentran 40 tiendas sin espacio apreciable entre ellas, pero al menos están protegidas de la lluvia.
Nos han confirmado que ya sólo hay una opción de entrevista en Grecia, tras la cual viene la deportación. Se ha retirado la tarjeta sanitaria a los refugiados. Al no haber constancia de vacunación, no se permite a los niños ir al colegio. Gracias todo al nuevo gobierno fascista.
En Malakasa se hacen lotes de comida para las familias. Se les llama por lista y se les da lo que corresponda. Pero Hilda, una irlandesa que hace pedidos semanales a un supermercado, me dice que hay gente en las tiendas que no reciben del reparto. Va a instalarse en Malakasa con su marido a enseñar inglés y controlar el tema de la comida que se reparte.
El domingo ha llegado el trailer y hemos ido a descargarlo. Cajas de ropa, mantas, zapatos y algunas tiendas, sacos de dormir y utensilios de cocina. Nos hemos dado una buena paliza porque había que descargar rápido para que el camión no estuviera aparcado mucho tiempo. Ha venido a ayudar mucha gente de la que vive en la calle.
Se han vaciado todos los squats. Solo queda el de Notara, uno de los más antiguos. Parece que se van a hacer vigilias para evitar su desalojo. Los que han sido desalojados viven en la calle. Algunos se han ido a campamentos pero, si se van, pierden la posibilidad de escolarizar a los niños. Los que ya iban a la escuela, podrían seguir haciéndolo viviendo en Atenas, pero en los campamentos no hay posibilidad. Por ese motivo, alguna familia ha vuelto a Atenas, aunque sea a vivir en la calle, para que los hijos puedan ir a la escuela.
Vamos a intentar ir con un grupo que reparte ayuda a la gente de la calle. Esta semana mismo. Ya iré informando
Hemos visto el inicio de la manifestación del Politecnico para conmemorar el levantamiento popular cuando gobernaba la Junta de Coroneles. Ahora, con el gobierno fascista vuelven a vivir una especie de dictadura. Entonces murieron unos 80 estudiantes. En la politécnica han leído todos los nombres junto a coronas de claveles rojos y mientras se iniciaba la manifestación, en la que todos llevaban banderas rojas. La zona está tomada por policía militares y nos recomiendan que no nos movamos por la zona, a causa de los posibles disturbios. Estamos muy cerca de la zona de conflicto. Esperemos que no haya problemas.
viernes, 8 de noviembre de 2019
Laura, abogada sin fronteras
He hablado poco de ella. Encontramos a Laura por casualidad, en la calle, mientras paseábamos. Acabábamos de llegar a Samos. Ella también. Y se acercó a nosotras a preguntarnos algo. Un taxista habría intentado comerle el tarro, diciéndole que la isla era muy insegura y que no caminara sola. Nos quedamos un poco perplejas. La ciudad parecía muy tranquila, le dijimos que viniera con nosotras a dar un paseo y que pasará de chorradas. Seguramente el taxista era de los anti-refugiados e intentaba asustarla.
Laura trabaja en un famoso despacho de abogados en Madrid. Es gallega y una mujer de lo más sensible, concienciada, feminista y de trato muy agradable.
Nos hemos estado contando nuestras mutuas experiencias. Tan interesada está ella en las nuestras como nosotras en las suyas. Abogados sin fronteras se ocupa de preparar a los refugiados para la entrevista de solicitud de asilo. Esta entrevista, dura, fría y muy prolongada intenta encontrar contradicciones en sus historias para no darles el asilo.
La entrevista la realizan funcionarios griegos y personal de un organismo de la UE para los refugiados (EASO) Pero conseguir que acepten es complicadisimo. Están deportando a familias, algo que no se había hecho antes. A Laura le ha llegado un caso de una familia a la que quieren deportar entera excepto al hijo menor. La madre fue a la oficina de Abogados desesperada.
Pero además, Laura nos cuenta casos que le llegan y te ponen los pelos de punta. Un chico del Congo se derrumbó cuando le preguntaron por qué se fue y tuvieron que llevarle al médico con un ataque de ansiedad, o a saber qué. No podemos imaginarnos lo que ha sido la vida de los solicitantes de asilo. Por la calle veo chavales a los que les falta un brazo, muchos con muletas....Han sido torturados, esclavizados...amenazados de muerte, gente a la que han asesinado a toda su familia....mujeres violadas desde los 11 años, escapando de un destino inimaginable. Pero el asilo, nos dice Laura no se está concediendo en casos de violencia de género. Solo ha encontrado un caso en Dinamarca, a pesar de lo que digan las leyes. Laura sufre viendo a las familias y a los bebés y querría adoptar a los niños que están solos.
Laura encuentra que se están violando todos los Derechos. La Declaración de Derechos Humanos es papel mojado. Se incumple constantemente. La convención de Estambul, el Convenio de Dublín...es como si no existieran. Con total impunidad.
También hay casos de gente mayor. Laura nos ha contado sobre un hombre de uno de los países que fue protectorado francés. Tiene más de 70 años. Han matado a toda su familia. Va a los abogados con sarcasmo.
- Francia nos ocupó nuestro país y ahora venís a ayudarnos
Laura le pide perdón, le muestra su total acuerdo con sus palabras y le explica que va a hacer por él todo lo que pueda. El hombre la entiende y le agradece su postura, per9 es lo que hay. Entre Europea y USA hemos esquilmado África, tras el reparto aleatorio y absurdo que se hizo en la Conferencia de Berlín. Todos los recursos para tecnología están en África. Por tanto, a Europa le interesa mantener los conflictos armados en el interior de los países africanos para poder extraer los materiales a bajo coste, explotando a niños en las minas, fomentando las luchas tribales que se provocaron en Berlín al crear países ficticios delimitados por accidentes geográficos, sin importarles que se reunieran en un mismo país pueblos enemigos, manteniendo dictadores caníbales, como Idi Amín Dada que mantenía al pueblo aterrorizado. Pueblos aterrorizados y esclavizados que son carne de cañón para la explotación de seres humanos de cualquier edad a cambio de una vida inimaginable, con niños soldado, violaciones desde muy pequeños, torturas y esclavitud.
Laura ha conocido ayer a un chico que ha sido esclavizado en tres países. Una persona muy educada. Mataron a su padre, que era médico, porque se murió un paciente suyo. El hijo ha tenido que huir porque también iban a por él tras matar al resto de la familia. Ha sido esclavo durante unos 8 años. Y ha conseguido escapar y ahora está en este infierno que es Vathy, en Samos. El infierno en vida, del que no creo que pueda escapar.
Laura nos cuenta por las tardes, tomando un vino, los casos que ha vivido. Lo está pasando mal. La noche del diluvio no pudo dormir y al día siguiente fue temprano al campo para acompañar a una congoleña a la entrevista. El campo embarrado, que le ha destrozado el alma.
Me impresiona que dice, llena de rabia, que estuvo en Marzo en Auschwitz y que esos campos eran mucho más dignos. No hay comparación con éstos. Por lo menos había barracones y cocinas. Se pregunta por qué no llevan a la gente de los campamentos a los campos de concentración nazis en lugar de tenerlos como memoriales. Son mucho más altas las alambradas en Grecia de lo que eran en la Alemania nazi. Yo no conozco esos campos, pero me dice que éstos son muchísimo peores.
No hay consciencia en Europa de lo que está pasando en las islas griegas. Grecia es un país barrera, con una segunda frontera en las islas. A veces pienso que el gobierno griego desearía un tsunami que acabara con las islas y sus habitantes. Europea se ha aprovechado de la debilidad económica de Grecia para endosarle el problema y que no nos lleguen a nosotros, por favor, a cambio de dinero y de lo que haga falta. Es una puta vergüenza.
Mi homenaje a Laura y a la gente que, como ella, proporciona asistencia legal a estas víctimas. Hacen un trabajo impresionante a costa de sus propias secuelas anímicas.
Laura trabaja en un famoso despacho de abogados en Madrid. Es gallega y una mujer de lo más sensible, concienciada, feminista y de trato muy agradable.
Nos hemos estado contando nuestras mutuas experiencias. Tan interesada está ella en las nuestras como nosotras en las suyas. Abogados sin fronteras se ocupa de preparar a los refugiados para la entrevista de solicitud de asilo. Esta entrevista, dura, fría y muy prolongada intenta encontrar contradicciones en sus historias para no darles el asilo.
La entrevista la realizan funcionarios griegos y personal de un organismo de la UE para los refugiados (EASO) Pero conseguir que acepten es complicadisimo. Están deportando a familias, algo que no se había hecho antes. A Laura le ha llegado un caso de una familia a la que quieren deportar entera excepto al hijo menor. La madre fue a la oficina de Abogados desesperada.
Pero además, Laura nos cuenta casos que le llegan y te ponen los pelos de punta. Un chico del Congo se derrumbó cuando le preguntaron por qué se fue y tuvieron que llevarle al médico con un ataque de ansiedad, o a saber qué. No podemos imaginarnos lo que ha sido la vida de los solicitantes de asilo. Por la calle veo chavales a los que les falta un brazo, muchos con muletas....Han sido torturados, esclavizados...amenazados de muerte, gente a la que han asesinado a toda su familia....mujeres violadas desde los 11 años, escapando de un destino inimaginable. Pero el asilo, nos dice Laura no se está concediendo en casos de violencia de género. Solo ha encontrado un caso en Dinamarca, a pesar de lo que digan las leyes. Laura sufre viendo a las familias y a los bebés y querría adoptar a los niños que están solos.
Laura encuentra que se están violando todos los Derechos. La Declaración de Derechos Humanos es papel mojado. Se incumple constantemente. La convención de Estambul, el Convenio de Dublín...es como si no existieran. Con total impunidad.
También hay casos de gente mayor. Laura nos ha contado sobre un hombre de uno de los países que fue protectorado francés. Tiene más de 70 años. Han matado a toda su familia. Va a los abogados con sarcasmo.
- Francia nos ocupó nuestro país y ahora venís a ayudarnos
Laura le pide perdón, le muestra su total acuerdo con sus palabras y le explica que va a hacer por él todo lo que pueda. El hombre la entiende y le agradece su postura, per9 es lo que hay. Entre Europea y USA hemos esquilmado África, tras el reparto aleatorio y absurdo que se hizo en la Conferencia de Berlín. Todos los recursos para tecnología están en África. Por tanto, a Europa le interesa mantener los conflictos armados en el interior de los países africanos para poder extraer los materiales a bajo coste, explotando a niños en las minas, fomentando las luchas tribales que se provocaron en Berlín al crear países ficticios delimitados por accidentes geográficos, sin importarles que se reunieran en un mismo país pueblos enemigos, manteniendo dictadores caníbales, como Idi Amín Dada que mantenía al pueblo aterrorizado. Pueblos aterrorizados y esclavizados que son carne de cañón para la explotación de seres humanos de cualquier edad a cambio de una vida inimaginable, con niños soldado, violaciones desde muy pequeños, torturas y esclavitud.
Laura ha conocido ayer a un chico que ha sido esclavizado en tres países. Una persona muy educada. Mataron a su padre, que era médico, porque se murió un paciente suyo. El hijo ha tenido que huir porque también iban a por él tras matar al resto de la familia. Ha sido esclavo durante unos 8 años. Y ha conseguido escapar y ahora está en este infierno que es Vathy, en Samos. El infierno en vida, del que no creo que pueda escapar.
Laura nos cuenta por las tardes, tomando un vino, los casos que ha vivido. Lo está pasando mal. La noche del diluvio no pudo dormir y al día siguiente fue temprano al campo para acompañar a una congoleña a la entrevista. El campo embarrado, que le ha destrozado el alma.
Me impresiona que dice, llena de rabia, que estuvo en Marzo en Auschwitz y que esos campos eran mucho más dignos. No hay comparación con éstos. Por lo menos había barracones y cocinas. Se pregunta por qué no llevan a la gente de los campamentos a los campos de concentración nazis en lugar de tenerlos como memoriales. Son mucho más altas las alambradas en Grecia de lo que eran en la Alemania nazi. Yo no conozco esos campos, pero me dice que éstos son muchísimo peores.
No hay consciencia en Europa de lo que está pasando en las islas griegas. Grecia es un país barrera, con una segunda frontera en las islas. A veces pienso que el gobierno griego desearía un tsunami que acabara con las islas y sus habitantes. Europea se ha aprovechado de la debilidad económica de Grecia para endosarle el problema y que no nos lleguen a nosotros, por favor, a cambio de dinero y de lo que haga falta. Es una puta vergüenza.
Mi homenaje a Laura y a la gente que, como ella, proporciona asistencia legal a estas víctimas. Hacen un trabajo impresionante a costa de sus propias secuelas anímicas.
jueves, 7 de noviembre de 2019
Lágrimas
Estuvimos ayudando en el almacén de R4R. Clasificando pallets de ropa. Pudimos conseguir un abrigo a la mujer Siria y acompañarla a Med'Equali Team. Le han dado medicación para el tiroides y le harán analítica. Ha sido muy rápido y eficaz.
He visto entrar a muchos chicos con las piernas vendada con venda de gasa. Quizá quemaduras de los barcos.
En Med'Equali Team empiezan muy temprano. A las 7. La gente va a hacer cola a las 6,30 pero tengo la impresión de que ven a todos los que acuden. Parecen eficaces.
Hoy fuimos a ver Mazi, una escuela para chavales de 12 a 17 años. La organización se llama Still I Rise. Sobreviven con donaciones privadas, no quieren dinero oficial ni que les condicionen.
Hay clases de inglés, matemáticas, geografía, historia, arte, música, alemán, sexualidad... No pueden conseguir allí un título oficial pero sí prepararse para un examen por libre. Los niños desayunan y comen en el centro. Una empresa griega les prepara la comida.
Hemos hablado con Giuglia, una de las fundadoras. Es italiana y dice que va a quedarse hasta que todo se solucione. Serán años, pero es su vida, nos dice. Una mujer 7 encantadora.
Muchos de los niños están solos. Apenas puedo contener las lágrimas. Viven solos en el campo y tienen mucho miedo. A veces llegan con crisis de ansiedad y ataques de pánico. Hay una sala especial Paea relajar a los niños que llegan así. Se ocupan dos trabajadoras sociales y una terapeuta ocupacional. Desgraciadamente, no tienen psicóloga. Tengo la piel de gallina y abrazo a Giuglia al marcharnos.
Subimos al campo. Están los payasos de Flying Seagulls, una ONG que distrae a los niños en una carpa que han montado en un terreno de R4R.
Entramos a The Jungle cerca del puesto de policía. Aún hay barro de la lluvia de hace dos días. La gente sacó la ropa a la lluvia para que se lavara. En Samos Volunteers sólo pueden lavar una vez cada 3 meses. Y en el campo sólo pueden hacerlo en cubos.
La parte que da al puesto de policía está copada por africanos. Apenas se puede andar entre las tiendas. Es un espacio muy pequeño, mucho peor que Moria. Caminamos como podemos, resbalando en el barro húmedo. La gente nos saluda. Hay muchísimos varones, pocas mujeres.
Un hombre nos quiere enseñar su tienda, para que veamos que se la ha fabricado él mismo. Nos conduce entre tiendas y llegamos a la suya, construida con palos que ha sacado de la basura y plástico. Nos dice que no entra agua pero tiene que cerrarla bien para que no entren ratas. El interior está cubierto de cartones y trozos de tiendas de Acnur. Nos dice que tiene que forrarla más para el frío, pero que no tiene dinero.
Nos ha contado su historia. Es de Ghana. Dispararon a su padre y lo mataron y a él le hirieron en la cabeza. Nos muestra una gran cicatriz y un informe médico porque desde entonces tiene dolor de cabeza y vértigos. Ha dejado a sus hijos en Ghana.
Ha llegado otro chico de Sierra Leona con otra historia triste, como deben ser todas las historias de los miles de personas que aquí viven. Hablaba mejor inglés y nos ha contado que era futbolista y muy conocido en África. Pero la familia de su madre mató a su padre por la posesión de una tierra. Él, por ley, si no muere, está obligado a quedarse con esa tierra. Pero si va, lo matan. Ha tenido que esconder a su mujer e hijos, llevar a sus hermanos a Ghana para que no los maten y él ha tenido que escapar de África porque entre países africanos no hay visados y, al ser tan conocido, pueden encontrarle en cualquier país africano y matarle. Él no quiere esa tierra, sólo quiere vivir. Nos dice que ganaba dinero jugando al fútbol, que estaba bien en su pueblo pero
-Fíjate dónde estoy ahora, aquí no se puede vivir--nos señala la cabaña y la cama.
Solo come arroz, saca cosas de la basura y las vende, para enviar el dinero, los 90 euros, a su familia. No quiere la comida del campo. Es mala y, de todas formas, no llega para todos. Así que cocinan arroz y nada más. Hemos visto las fotos de sus hijos. Son preciosos. La niña tiene casi 4 años y el niño, casi 2. Está en contacto con ellos por el teléfono.
Nos dicen que no les dan entrevistas para marcharse, que sólo se las dan a los sirios. Esto no debe ser verdad, pero es la idea que tienen.
Solo quieren marcharse de aquí, pero me temo que van a pasar años antes de que puedan salir. Están atrapados en la Isla. No hay vida para ellos.
Apenas puedo contener las lágrimas cuando nos despedirnos. Les doy las gracias por contarnos su historia. Nos marchamos del campo. Por hoy no quiero saber nada más. Se me rompe el corazón y me siento impotente. Estos seres humanos sin futuro te parten el alma
He visto entrar a muchos chicos con las piernas vendada con venda de gasa. Quizá quemaduras de los barcos.
En Med'Equali Team empiezan muy temprano. A las 7. La gente va a hacer cola a las 6,30 pero tengo la impresión de que ven a todos los que acuden. Parecen eficaces.
Hoy fuimos a ver Mazi, una escuela para chavales de 12 a 17 años. La organización se llama Still I Rise. Sobreviven con donaciones privadas, no quieren dinero oficial ni que les condicionen.
Hay clases de inglés, matemáticas, geografía, historia, arte, música, alemán, sexualidad... No pueden conseguir allí un título oficial pero sí prepararse para un examen por libre. Los niños desayunan y comen en el centro. Una empresa griega les prepara la comida.
Hemos hablado con Giuglia, una de las fundadoras. Es italiana y dice que va a quedarse hasta que todo se solucione. Serán años, pero es su vida, nos dice. Una mujer 7 encantadora.
Muchos de los niños están solos. Apenas puedo contener las lágrimas. Viven solos en el campo y tienen mucho miedo. A veces llegan con crisis de ansiedad y ataques de pánico. Hay una sala especial Paea relajar a los niños que llegan así. Se ocupan dos trabajadoras sociales y una terapeuta ocupacional. Desgraciadamente, no tienen psicóloga. Tengo la piel de gallina y abrazo a Giuglia al marcharnos.
Subimos al campo. Están los payasos de Flying Seagulls, una ONG que distrae a los niños en una carpa que han montado en un terreno de R4R.
Entramos a The Jungle cerca del puesto de policía. Aún hay barro de la lluvia de hace dos días. La gente sacó la ropa a la lluvia para que se lavara. En Samos Volunteers sólo pueden lavar una vez cada 3 meses. Y en el campo sólo pueden hacerlo en cubos.
La parte que da al puesto de policía está copada por africanos. Apenas se puede andar entre las tiendas. Es un espacio muy pequeño, mucho peor que Moria. Caminamos como podemos, resbalando en el barro húmedo. La gente nos saluda. Hay muchísimos varones, pocas mujeres.
Un hombre nos quiere enseñar su tienda, para que veamos que se la ha fabricado él mismo. Nos conduce entre tiendas y llegamos a la suya, construida con palos que ha sacado de la basura y plástico. Nos dice que no entra agua pero tiene que cerrarla bien para que no entren ratas. El interior está cubierto de cartones y trozos de tiendas de Acnur. Nos dice que tiene que forrarla más para el frío, pero que no tiene dinero.
Nos ha contado su historia. Es de Ghana. Dispararon a su padre y lo mataron y a él le hirieron en la cabeza. Nos muestra una gran cicatriz y un informe médico porque desde entonces tiene dolor de cabeza y vértigos. Ha dejado a sus hijos en Ghana.
Ha llegado otro chico de Sierra Leona con otra historia triste, como deben ser todas las historias de los miles de personas que aquí viven. Hablaba mejor inglés y nos ha contado que era futbolista y muy conocido en África. Pero la familia de su madre mató a su padre por la posesión de una tierra. Él, por ley, si no muere, está obligado a quedarse con esa tierra. Pero si va, lo matan. Ha tenido que esconder a su mujer e hijos, llevar a sus hermanos a Ghana para que no los maten y él ha tenido que escapar de África porque entre países africanos no hay visados y, al ser tan conocido, pueden encontrarle en cualquier país africano y matarle. Él no quiere esa tierra, sólo quiere vivir. Nos dice que ganaba dinero jugando al fútbol, que estaba bien en su pueblo pero
-Fíjate dónde estoy ahora, aquí no se puede vivir--nos señala la cabaña y la cama.
Solo come arroz, saca cosas de la basura y las vende, para enviar el dinero, los 90 euros, a su familia. No quiere la comida del campo. Es mala y, de todas formas, no llega para todos. Así que cocinan arroz y nada más. Hemos visto las fotos de sus hijos. Son preciosos. La niña tiene casi 4 años y el niño, casi 2. Está en contacto con ellos por el teléfono.
Nos dicen que no les dan entrevistas para marcharse, que sólo se las dan a los sirios. Esto no debe ser verdad, pero es la idea que tienen.
Solo quieren marcharse de aquí, pero me temo que van a pasar años antes de que puedan salir. Están atrapados en la Isla. No hay vida para ellos.
Apenas puedo contener las lágrimas cuando nos despedirnos. Les doy las gracias por contarnos su historia. Nos marchamos del campo. Por hoy no quiero saber nada más. Se me rompe el corazón y me siento impotente. Estos seres humanos sin futuro te parten el alma
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